Minvu Biobío anuncia ordenanza que promueve aumento de los “Techos Verdes” en la región

Desde la azotea del emblemático edificio Magri Hepner, el seremi de Vivienda y Urbanismo, Emilio Armstrong Soto dio a conocer la nueva normativa que permitirá utilizar la totalidad de las azoteas de los edificios, dejando atrás el reglamento que solo autorizaba la construcción del 20% de estas, perjudicando las áreas comunes y terrazas.

Este decreto modifica la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) que hasta ahora permitía que un pequeño porcentaje de azotea se podía destinar a algún tipo de equipamiento exterior y propio de la parte superior de los edificios, pero el resto de la superficie quedaba subutilizada. Actualmente, las entidades desarrolladoras construyen hasta donde permite el plan regulador y no dan utilidad a este espacio.

Esta es una de las razones que impulsó al Minvu a generar el cambio reglamentario y promover que los nuevos proyectos incorporen en sus diseños, por ejemplo, medidas explícitas que contribuyan a mitigar los efectos de la refracción solar con el uso de vegetación.

“Con esta propuesta que modifica la OGUC, y que también fue firmada por el presidente y enviada a Contraloría, se establece un nuevo criterio que va en beneficio de la comunidad, incentiva la ocupación de las azoteas, generando un mejoramiento funcional, ambiental y estético, que con los procesos de densificación de los centros urbanos, cada vez cobra mayor relevancia”, indicó el seremi de Vivienda y Urbanismo Emilio Armstrong.

Los “techos verdes” son comúnmente conocidos como “la quinta fachada”, por lo que el objetivo de esta modificación es permitir la utilización total de la azotea. El documento explicita que el 25% permite construcciones como pérgolas, cajas de ascensores, baños, salas de máquinas, entre otras, mientras que el 75% de superficie restante podrá ser destinada a terrazas, piscinas, vegetación, jardineras y elementos ornamentales.

Según indicó el seremi Armstrong, “a nivel país se están diseñando muchos edificios, y esta normativa representa más que nada un desafío para los proyectistas en nuestra región, en las construcciones futuras y las que ya están siendo diseñadas, ya que dadas las condiciones climáticas de Biobío, no existe una cultura de construcción y uso de las azoteas como techumbre de los edificios, las que por lo general se han resuelto con sistemas de cubiertas asfaltadas o metálicas tradicionales no transitables.”, agregando además, la importancia de que en edificios ya construidos, la habilitación se desarrolle bajo las normas de seguridad que se establecen.

Por su parte el presidente de la Junta de Vecinos del edificio, Carlos Calvo, señaló que “es una tremenda oportunidad para darle más belleza a nuestro emblemático edificio. Es una azotea que con los vecinos siempre hemos tenido la idea de habilitarla, como lugar de esparcimiento, para descansar y disfrutar el sol sobre todo en las tardes y el verano”.

Esta iniciativa, sin duda contribuirá al uso adecuado de la llamada “quinta fachada” y a la construcción de ciudades más sustentables en un escenario de cambio climático. El decreto ya está ingresado en Contraloría General de la República y una vez que sea aprobado entrará en vigencia, proceso que podría tomar alrededor de seis meses.