Qué hay de nuevo hacia la Cumbre Internacional Sobre Cambio Climático de París 2015

El mundo está ad portas de vivir una nueva cumbre internacional sobre cambio climático con sede en París, donde más de 150 países se reunirán para poner sobre la mesa sus propuestas para combatir el aumento de la temperatura del planeta y los problemas ambientales a nivel global.

cambio_climatico (1)Para poder entender la relevancia de este hito internacional y su implicancia a nivel nacional,  es necesario reconocer algunos hitos en la historia de la convención que aglutina las directrices  internacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar la temperatura global de la atmosfera.

Fechas relevantes

En 1990 se da a conocer el primer informe internacional realizado por el Panel intergubernamental de cambio climático (IPCC). Este informe advierte sobre el impacto del uso desmedido de los combustibles fósiles y la deforestación en la estabilidad del sistema climático. El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) producto de las actividades humanas sobre la Tierra estaría produciendo un aumento de la temperatura global.

A raíz de la anterior y otros acontecimientos en 1992 en Brasil, se realizó la Cumbre de la Tierra, espacio que da origen a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Esta entró en vigencia en 1994 y asume que los países industrializados se comprometan a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero al año 2000 al mismo nivel de las existentes en 1990 a fin de evitar la interferencia humana en los ecosistemas.

La entrada en vigencia de la Convención marcó el inicio de una de las negaciaciones internacionales más relevantes a la fecha y dio cuenta del impacto de nuestras acciones en la estabilidad del clima global pero, a su vez, generó controversias por las responsabilidades de cada país en relación a su participación en el deterioro ambiental del planeta.

Tres años más tarde, en 1997, se realizó la tercera Conferencia de las Partes (COP) en Kioto donde se firmó el conocido Protocolo. El Protocolo de Kioto, siguiendo con la lógica de la Convención, establece que los países industrializados deberán reducir un 5 %  de las emisiones de GEI respecto de las existente en 1990 para el periodo de 2008 – 2012 (aumentan los plazos pero la cifra es más exigente).

El Protocolo es visto por ciertos países como una restricción a sus economías y una pérdida de espacio en los mercados y competencia internacional en la medida que países, como China, no tenían compromisos de restricción de emisiones.  De ahí a la fecha, la negociacion bajo la Convención se vuelve más económica que ambiental y, por tanto, la reclamaciones entre la responsabilidad histórica, las capacidades de acción nacional y el derecho al desarrollo se hacen más fuertes.

Diez años más tarde, en 2007 se genera otro hito importante en la negociación. Los países no industrializados, por primera vez, se comprometen a desarrollar planes de mitigación de emisiones; no obstante, muchos de ellos están supeditados al financiamiento internacional.

Este 2015, y luego de un largo proceso, se busca la firma de un nuevo instrumento internacional pero aplicable a todos los paises parte de la Convención. La particularidad del acuerdo a firmarse este diciembre en París, es que estará conformado según los planes de acción nacional (INDCs) que los países han presentado a la secretaria de la convención a lo largo de este año. La suma de estos planes de acción no puede permitir que la temperatura de la Tierra supere los 2°C respecto a la época preindustrial y que para ello es necesario trazar una senda de descarbonización de la economía que asegure la reducción de un 70 % de las emisiones de GEI a 2050 y una completa descarbonización (fin al uso del carbón) para 2100.  Seguir este camino permitirá evitar los efectos devastadores del cambio climático, el resguardo de los ecosistemas y la preservación de las características de habilibilidad hasta ahora conocidas.

La negociación

Muchas esperanzas están puestas para esta COP en París por algunas novedades que ha existido en el proceso a destacar tres puntos relevantes:

Como punto de partida, el nuevo enfoque del proceso;  primera vez son los países quienes han presentado sus planes para disminuir sus emisiones a nivel nacional (INDCs)  y, en base a estos se verá si a nivel global se logra mantener la temperatura bajo el límite seguro aumento de 2ºC.

Asociado al anterior, es el fin de la diferenciación entre los países, es decir que ya no son sólo los países industrializados los que deben reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, sino que todos los países, independiente de su contribución a nivel global o su responsabilidad histórica. En este acuerdo todos y cada uno de los países deberán contribuir.

El tercer elemento, y uno de los más relevantes, es el involucramiento de distintos sectores y el fortalecimiento de diversos movimientos sociales que abogan por una transicion energética hacia fuentes de energía renovable. Actores como el papa Francisco, el Fondo de Pensiones de Noruega, la Declaración de Alcaldes, la proclamación de la Red Global de Hospitales Verdes y Sustentables, entre otros actores, han jugado este rol en el camino hacia París y con ello crecen las expectativas y esperanzas.

“21 años de negociación han mostrado avances, hay bloques como la Unión Europea que han reducido sus GEI, y las negociaciones han surtido ciertos efectos, sin embargo son necesarias muchas más acciones ,y a raíz de eso una serie de actores no estatales han comenzado a ser parte del movimiento global para el resguardo del clima global y la protección de los ecosistemas” aseguró Karla Maass, investigadora del Centro Transdiciplinario de Estudios Ambientales y Desarrollo Humano Sostenible (CEAM) de la Universidad Austral de Chile y Editora para América Latina de El Árbol LAC.

A raíz de esta contingencia internacional, se organizó a través de la unidad de gestión de la Universidad Austral de Chile una ponencia titulada: “Preparándonos para la Cumbre del Cambio Climático: ¿Entendemos lo que es el Cambio Climático y cómo nos afecta?”, donde junto con Maass expusieron otros destacados personajes públicos de la esfera Paul Bamford, Otto Lührs.

Paul Bamford, educador ambiental y licenciado en Ciencias con mención en Ecología y Conservación, expuso los eventos climáticos que afectan cada vez más al medio ambiente, entendiendo estas como las sequías, inundaciones, huracanes, entre otros que nos pondrán en una crisis ecosistémica si es que no se actúa de forma adecuada, por lo que Bamford realizó un llamado a ser responsables con el consumo y cuidado de los recursos naturales para poder disminuir nuestra huella de carbono.

Para concluir, el profesor de educación física de la casa de estudios, Otto Lührs, también llamó a la ciudadanía a actuar a través de la planificación y la consciencia, y a proponer soluciones como el uso de la bicicleta como las implementadas en ciudades como Osorno, considerando como eje central de su presentación, destacó que la Región de Los Ríos es la primera en tener una Mesa Intersectorial de la Bicicleta.

A qué se compromete Chile

Chile, como miembro de la Convención, el 29 de septiembre presentó cómo y en qué medida disminuirá las emisiones de GEI a nivel nacional. Chile se comprometió a disminuir entre un un 30 a 40 %  de sus emisiones de efecto invernadero en directa relación con su Producto Interno Bruto (PIB). A ojos internacionales el compromiso de Chile es insuficiente; es decir, Chile puede y debe más.

A lo que debiera apuntar Chile es a la disminución total de las emisiones de GEI lo que favorecería no sólo la economía y la generación de empleos, sino que también reduciría problemas de salud y muertes asociadas. Según el informe del NewClimate Institute esto si Chile siguiese una tendencia hacia el abastecimiento de energía en base a fuentes de energías renovables.

En términos de ahorro fiscal, el país  podría ahorrar 2400 millones de dólares en importaciones de combustibles fósiles, teniendo un ahorro anual de 5300 millones de dólares en comparación con las políticas actuales.

Se podrían prevenir 1500 muertes prematuras por año asociadas a la contaminación atmosférica en grandes ciudades. Y en materia de trabajo se podría crear 4.000 nuevas fuentes de empleo de carácter sustentable.

Al mirar estos datos y la evaluación internacional del pais, la pregunta que debemos realizarnos es ¿Es posible ser indiferentes al cambio climático? Los beneficios de las energías renovables y los perjuicios asociados a los combustibles fósiles son evidentes, no sólo para la economía, sino que también para las generaciones venideras.

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