Carpinteros de ribera de Constitución y Cutipay rescataron su oficio en encuentro organizado por Consejo de la Cultura

Las direcciones regionales del Consejo de la Cultura del Maule y Los Ríos coordinaron el encuentro realizado en el marco del Programa de Patrimonio Material e Inmaterial Integrado, que incluyó una jornada teórica de aprendizaje y una visita a Cutipay para observación en terreno. 

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Un grupo de carpinteros de ribera de Constitución llegó hasta Los Ríos para intercambiar con sus pares valdivianos los conocimientos en torno a su oficio. Los constructores de embarcaciones tradicionales de Cutipay fueron los anfitriones locales  para la delegación maulina, que durante dos días participó de actividades de conversación y observación en terreno.

El encuentro se realizó en el marco de una investigación y acción-participativa que el área de Patrimonio del Consejo de la Cultura de la Región del Maule está realizando en torno a la carpintería de ribera, inserta en el Programa de Patrimonio Material e Inmaterial Integrado del CNCA.

 

A modo de producto intermedio, ambas direcciones regionales se coordinaron con el objetivo de generar el encuentro, que en su primer día consistió en una jornada teórica de aprendizaje, en la que el investigador Jaime Hernández presentó las características esenciales de la carpintería de ribera del río Cutipay, antecedentes recopilados en el expediente patrimonial que elaboró para el Consejo de la Cultura de Los Ríos en 2013-2014.

“Como Dirección Regional ya teníamos un camino avanzado en esta materia con la elaboración del expediente patrimonial de los Carpinteros de ribera del río Cutipay, por lo que aceptamos gratamente la coordinación de una actividad que permitiera el intercambio de los carpinteros de ambas regiones, sobre todo porque nos interesa generar experiencias no sólo expositivas, sino que permitan la mayor interacción, participación y opinión de nuestros cultores y creadores”, sostuvo la directora regional de cultura de Los Ríos, Lorenna Saldías.

Durante la jornada los carpinteros de Constitución también pudieron relatar en primera persona su realidad en torno al oficio, lo que fue complementado por la exhibición de una reproducción a escala de un falucho maulino. En su segunda jornada los visitantes zarparon desde el puente Cutipay en embarcaciones que los trasladaron hasta la maestranza de carpinteros de ribera de la zona, para conocer in situ la experiencia de los constructores locales.

Carlos Acuña Miño, constructor de embarcaciones y navegante, hoy dedicado al turismo, entregó antecedentes del oficio en Constitución. “Nuestro símbolo es el falucho maulino, que se llevaba a todas las costas del norte del país, en donde las navieras y mineras los compraban para trasladar carga desde la orilla de los puertos hacia el interior, donde estaban fondeados los barcos. Actuaban como intermediarios en la época del boom del salitre”, comentó.

En términos constructivos señaló que hay mucha similitud entre las embarcaciones de ambas zonas, con la diferencia que en el Maule los faluchos se movían gracias a la fuerza del viento, lo que determinaba el tiempo que demoraran en completar sus destinos. “Navegábamos muy primitivamente, solo llevábamos un compás de navegación y la iluminación que era un farol con una vela adentro”, contó.

“Uno se siente muy satisfecho de hacer una embarcación. Empezábamos con un palo cualquiera a hacer la quilla, que es como la columna vertebral, y luego, verlo terminado después de un mes de faena, era como sentir que nacía un ser. Lo hacíamos bien porque sabíamos que allí irían vidas de hombres que se ganarían el sustento en el mar”, agregó.

Respecto al estado de su oficio, fue enfático. “En Constitución ya terminó el boom de la construcción de embarcaciones de madera y ahora se usa la fibra de vidrio. Nosotros sentimos que estamos muriendo en ese sentido, porque no tenemos trabajo en ello”, señaló.

Desde los carpinteros locales, la opinión no es muy distinta. “Estas cosas no tienen mucho apoyo, fueron dejadas de lado mucho tiempo”, dice Benito Villanueva Arriagada, uno de los tres hermanos que junto a dos ayudantes son los únicos continuadores de esta tradición en Cutipay.

Junto con valorar el aporte realizado por la investigación de Jaime Hernández, el carpintero tradicional señaló que es importante rescatar este oficio porque representa el trabajo de artesanía en la embarcación de madera. “Nosotros podríamos enseñar a otras personas, pero necesitamos el apoyo de las instituciones. Si nuestra familia no sigue la tradición, que sean otras personas que lo hagan, ojalá jóvenes. Me encantaría enseñar esto en colegios básicos, pero necesitamos el apoyo”, indicó.

“Lo lógico sería dejar estas cosas a otras personas para que se siga mostrando a la ciudad y al país lo que hay en la región. Este encuentro ha sido muy bonito, es un orgullo que nos hayan invitado, que se vaya extendiendo por el país lo que se hace en Valdivia”, concluyó Benito Villanueva.