El legado de Tompkins y su lucha incesante contra las políticas ambientales de Chile

El reciente fallecimiento del ecologista norteamericano Douglas Tompkins (conocido inicialmente, por su exitosa carrera como empresario), mientras practicaba kayak en el Lago General Carrera (Región de Aysén), ha dejado un legado de valiosos aportes para la protección del medio ambiente en la Patagonia Chilena y Argentina.

A modo de introducción, la vida de este ecologista fue intensa de principio a fin, con escaso tiempo para las vacaciones (señalando que no las necesitaba; puesto que aún le quedaban muchas cosas por hacer a sus 72 años; pero sentía que el tiempo no lo acompañaría). Entre sus principales éxitos, podemos señalar que en 1964, fundó The North Face, industria destinada a la confección y venta  de equipamiento para actividades deportivas de alta montaña.

Pocos años después, conocería a uno de sus principales amores en la vida, la Patagonia Chilena Argentina (entorno que jamás abandonó por completo, y al que regresaría una y otra vez, durante décadas, hasta su muerte). Su visita a la Patagonia tenía como finalidad el ascenso al Monte Fitzroy, interesado en la práctica de diversos deportes, tales como: escalada de montaña y esquí[1], etc.

Tras su regreso, fundó la empresa de ropa Esprit junto con su primera mujer, Susie. Bajo su administración, Esprit creció hasta convertirse en una empresa multinacional con más de US$1 billón en ventas. A fines de los ochenta, Tompkins, se interesó decididamente en el activismo ambiental (hastiado del capitalismo, el hiperconsumismo y las relaciones centradas en el dinero), llevándolo a vender su parte de Esprit. Luego de ello, creó Foundation for Deep Ecology, y al poco tiempo después se fue a vivir al sur de Chile para concentrarse en la conservación.

En 1993, contrajo matrimonio con Kriss Tompkins y se erradicaron finalmente en la Patagonia (con Kriss, pudo compartir su afición por la montaña en diversos expediciones a lo largo del mundo, entre ellos, Los Himalayas y Los Andes. De igual manera, junto a ella, concretaría la mayor parte de sus sueños en la protección del medio ambiente, mediante la creación de Conservation Land Trust y Conservación Patagónica; la concreción del Parque Pumalín, Parque Iberá, entre múltiples reservas ecológicas, ubicadas entre Chile y Argentina[2].

Quizás muchos de nosotros no tuvimos la oportunidad de conocer presencialmente a Tompkins, pero anhelamos que su valioso aporte a la conversación de nuestra Patagonia no termine aquí y continúe dando frutos en el futuro. Lo cierto es que vivió su vida al límite (como muchos quisiéramos hacerlo), disfrutando de la Patagonia y defendiéndola mejor que muchos de nosotros, luchando contra la burocracia política chileno – argentina, los monopolios económicos tradicionales, caracterizados por la explotación desmedida de los recursos naturales, en pos del crecimiento económico, y ante la existencia de políticas ambientales deficientes que funcionan armónicamente con la economía capitalista de nuestros tiempos. El legado de este personaje (querido por algunos, odiado por muchos empresarios y grupos económicos) nos invita a la reflexión. ¿Qué han hecho nuestros políticos por la protección del medio ambiente (en cifras o datos concretos, más allá de las eternas promesas de campaña)? ¿Cuántos casos más de corrupción, colusión y/o acuerdos secretos entre los empresarios y los políticos, tendremos que vivir como sociedad para tomar conciencia respecto al deterioro de nuestros recursos naturales (sector de la minería, la pesca, industria maderera, etc.)? ¿Cuáles son las acciones concretas que como ciudadanos podemos realizar y/o generar para sumarnos a la conservación del planeta? ¿Cómo se aborda la educación ambiental en nuestro sistema educativo actual? ¿Qué ejemplos estamos transmitiendo a las nuevas generaciones? ¿De qué manera se potencia la filantropía en nuestro país? O ¿es deber del Estado (únicamente) la protección y conservación de nuestros recursos naturales?

Si hace 10 años, los sureños veíamos con sorpresa la restricción ambiental en Santiago, hoy ya es un problema de salud en ciudades como Concepción, Temuco y Osorno (puesto que la principal fuente de calefacción, en muchos hogares, continúa siendo la leña, aumentando la concentración de material particulado fino). De hecho, esta columna podría ser mucho más extensa, planteando las problemáticas ambientales que afectan a nuestro país[3] (tales como: manejo y acumulación de la basura, contaminación acústica y visual; áreas verdes pér capita (en regiones como Tarapacá o Atacama); las políticas ambientales a corto plazo (generadas durante los últimos 20 años); el crecimiento de residuos emitidos de aguas utilizadas en la crianza de peces (salmones) en el sur de Chile; la actividad agrícola industrial que desecha aguas cargadas con pesticidas y las aguas utilizadas en la extracción de cobre y las eliminadas por la celulosas (recordemos el paradójico caso de la Celulosa en Mehuín – Región de Los Ríos), el deterioro de los suelos y de la capa de ozono, el calentamiento global, etc.

Finalmente, solo nos resta agradecer el valioso aporte de Douglas Tompkins a la protección de la Patagonia, de nuestra Patagonia… movido por su deseo desinteresado de proteger y luchar por la conservación del medio ambiente, puesto que tuvo el valor de creer en un mundo distinto (desde el fin del mundo, desde su Patagonia), para luchar contra los monopolios económicos y de generar acciones (al menos, a nivel local), tendientes al giro necesario en la protección del planeta. Ojalá que todos y todas, podamos hacer eco las palabras de este ecologista norteamericano “A nivel geológico, la vida de un hombre es un abrir y cerrar de ojos”. (Douglas Tompkins en Revista Paula, 2015), para que tengamos el coraje y el convencimiento de luchar por nuestros sueños… de luchar por dejar el mundo, un poco mejor de como lo encontramos, de creer en el poder de la ciudadanía organizada, para la solución de las problemáticas globales que nos afectan.

Eduardo Sandoval Obando – Psicólogo – Magíster en Educación, Mención Políticas y Gestión Educativas

Doctorando en Ciencias Humanas, UACH – Investigador Visitante – Facultad Ciencias de la Educación Universidad de La Coruña

Correspondencia a: eduardo.sandoval@correo.udc.es

[1] Esta aventura fue documentada en la película Mountain of Storms

[2] El Legado de Tompkins, es la obra filantrópica conservacionista más grande del mundo, con 8000 km² de terrenos donados a Chile y a Argentina. Y, en cuanto a dinero, el donativo más grande en Latinoamérica con 500 millones de dólares.

[3] Para Mayor información, puede profundizar en “Informe País: Estado del Medio Ambiente en Chile 2012” o el “Informe Medioambiente 2014” realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE): http://www.ine.cl/canales/chile_estadistico/estadisticas_medio_ambiente/2014/informe-medio-ambiente2014.pdf