Diálogo Nacional Forestal logra su primer protocolo de buenas prácticas con alcance nacional

Facilitar, fomentar y fortalecer son los verbos que encabezan el primer protocolo logrado recientemente en Valdivia a través del proceso de diálogo social Diálogo Nacional Forestal.

IMG_1132 (1) (1)Se trata de un nuevo marco de relacionamiento entre las empresas, las comunidades, las instituciones públicas y las organizaciones de recolectores de productos forestales no madereros, quienes comenzarán a abordar en conjunto los desafíos del desarrollo económico local, y en particular la actividad de recolección al interior de predios forestales.

La actividad de presentación de este trabajo contó con una significante participación de todos los actores involucrados en esta temática incluyendo en especial a los representantes de las organizaciones de recolectores, quienes con este primer avance se convierten en directos beneficiarios. Firmaron públicamente las empresas Arauco, Masisa y Mininco, servicios públicos como INFOR, CONAF y Gobierno Regional, que en conjunto con ONGs y municipios del sur de Chile, hicieron posible esta iniciativa patrocinado por el Fondo de Diálogo Social de la Subsecretaría del Trabajo.

Los recolectores esperan un cambio, además de dejar en claro los lugares en los que trabajan. “Nos interesó que las empresas estén empezando a ceder con nosotros, mucha gente sustenta su hogar durante todo el año con esta actividad, esperamos que las empresas nos permitan el ingreso a sus predios y protejan los lugares donde trabajamos”, comenta Albina Sepúlveda de la organización “Hormiguitas Recolectoras”, de la comuna de Los Alamos.

Los compromisos son significativos y fueron logrados como parte de los objetivos que se han definido en el Diálogo Nacional Forestal, siendo este resultado parte del eje de trabajo “Desarrollo Económico Local y Trabajo Decente”. Donde se determinó a principios de año abordar participativamente proteger las vocaciones productivas de los territorios.

Para Silvia Concha, del grupo ecológico Altué, de la comuna de Cañete, “este es un paso muy grande, nos están brindando la oportunidad de ponernos frente a frente las empresas”. Para la representante, hasta hace poco era impensado este resultado y valora la posibilidad de diálogo para conciliar temas que, en su percepción, en un principio las empresas no querían. “Estamos recién comenzando, queda mucha conversación pendiente, deben dejar de instalar tanto químico en nuestro suelo y agua, eso incide directamente en nuestros productos”, cuenta la dirigente.

Por su parte, Rafael Correa gerente de Medio Ambiente de Forestal Mininco, señaló a los asistentes que “las empresas veníamos haciendo diversas iniciativas en torno a este tema, pero se trataba de casos puntuales, aislados, con este trabajo estamos dando un marco más general que vaya más allá del caso a caso”, luego destacó que es necesario seguir profundizando estos espacios de diálogo entre empresas y sociedad civil.

El protocolo incluye medidas socio-ambientales y según estadísticas del INFOR beneficiaría a una actividad económica que genera exportaciones cercanas a los 74 millones de dólares anuales y da sustento a más de 200 mil personas de distintas localidades rurales del país.