Banco Central decide mantener la tasa de interés de enero en 3,5% ¿Qué irá a pasar con la economía?

Lo más probable es que a futuro el recorrido de la variable inflacionaria no ocurra, por lo que sería muy arriesgado anticipar con tanta certeza el camino que se está suponiendo se recorrerá.

DineroUna actividad importante y recurrente de la vida económica es la elaboración de proyecciones o cifras de anticipación sobre el o los posibles futuros. Las anticipaciones de variables sobre la economía local o global ayudan a tomar decisiones a las autoridades y al público en general o reciben los efectos de ellas.

Nos interesa que esta nota sea una colaboración para ayudar a dirigentes públicos y privados, que tan repetidamente  tienen que dar cambios bruscos a sus anticipaciones, porque se apartan de sus valores reales, como ocurrió con los  “brotes verdes” del 2015 y con la seguidilla de baja en las estimaciones del PIB del año pasado y del presunto PIB de este año.

En relación a una proyección sobre la economía global hecha hace pocos días por un grupo de profesionales, que recomendaba la mantención de la tasa de política monetaria (TPM) basada en aspectos  económicos, nos preguntamos, ¿Qué hubo de futuro en la recomendación de mantener la TPM y en la decisión respectiva?

Tal vez, sería más prudente, al anticipar cifras tan fundamentales como las demandas y los precios, agregar a los datos históricos y sus proyecciones los posibles cambios en las tendencias, las disrupciones, eventos y los fenómenos sociales, políticos, ecológicos o tecnológicos en cierne que pueden invalidar las estimaciones futuras de esas variables, por los dramáticos impactos sobre las personas y empresas y con las enormes transferencias de riqueza: extra competencia, extra mercado y carentes de innovación y de productividad que las decisiones de la autoridad económica conlleva.

En las noticias no se hace ninguna referencia a elementos de anticipación que podrían ocurrir entre el día de la decisión y principios de 2018, los que podrían tener valores muy diferentes a los utilizados para hacer la recomendación y para tomar la decisión, cuando siempre es posible que en el futuro se presenten situaciones completamente desconocidas o indeseadas, que hagan que los resultados futuros se alejen más o menos de la realidad esperada o casualmente coincidan con ella.

Lo más probable es que a futuro el recorrido de la variable inflacionaria no ocurra. Además, no se explica, ni se sabe, por qué la inflación a comienzos del 2018 será 3%, es decir, se soslaya, por lo menos, lo que tendría que ocurrir entre ese día y comienzos del 2018 para que el compromiso se cumpliera.Y como eso se refiere al futuro, e insistimos que es intrínsecamente incierto, sería muy arriesgado anticipar con tanta certeza el camino que se está suponiendo se recorrerá en los dos años.

Lo que sí se sabe es que la TPM estará vigente en un futuro, indeterminable para los agentes económicos. Por los antecedentes obtenidos, tanto  en la recomendación como en la decisión, el comportamiento en ese tiempo futuro se ha anticipado sólo sobre la base de  datos presentes o históricos (una proyección del pasado), los que no sabemos es si tendrán mucha o escasa relación son los acontecimientos reales futuros.

Si es que modelos empleados para tomar estas decisiones, de gran repercusión pública y económica -por las grandes transferencias de riqueza extra mercado que conllevan- se basan en información histórica, sería importante que se anticiparan, por lo menos, algunos aspectos futuros inciertos para la economía nacional o mundial, sobre la base de las tendencias y los cambios en las tendencias, así como de las turbulencias y rupturas posibles, de manera de tener antecedentes alternativos sobre el futuro en el que indicadores como al TPM o el IPC van a producirse. Así, se darían más antecedentes para la toma de decisiones de los agentes económicos y las personas.

Por esto, nos parece complicado que se tome la decisión de mantener la TPM basándose sólo en información presente o pasada y que se excluya la incorporación de elemento de anticipación que señalen que es posible que uno o más de esos elementos futuros posibles altere dramáticamente las consecuencias de tener, por ahora, una TPM inmóvil sobre ahorro, inflación, crecimiento, inversión, productividad e innovación.

Omar Villanueva Olmedo – Director OLIBAR Consult Ing. Lic. Universidad de Chile