Latitud 40 invita a disfrutar en Valdivia la experiencia de la navegación fluvial en otoño

Valdivia se destaca entre las ciudades del sur por su río navegable, inserto en el corazón de la ciudad. Postal ya característica que identifica a la “Perla del sur” lo constituyen los barcos ubicados en el muelle Schuster de la ciudad, motivo que ilustra acuarelas, óleos, fotografías, postales y videos.

ValdiviaClaudia Milet/Prensa Sur Actual.- Es normal poder apreciar estas imágenes bajo el sol del verano. Atrayendo a turistas nacionales y extranjeros, es imperdonable visitar la ciudad sin dejar de navegar. Pocos sin embargo pueden decir que han vivido esta experiencia en otoño o invierno.

Latitud 40, empresa que agrupa a los armadores fluviales de Valdivia, chocolatería Entrelagos y cerveza Selva Fría, productos ícono de la ciudad, invita a los valdivianos a reencontrarse con el paisaje otoñal desde el río, mediante las distintas excursiones que se pueden realizar en esta temporada.

“Valdivia representa el encanto del sur, asociado a la lluvia, al viento, al frío, y sobre todo, al río. Navegar los espacios fluviales de nuestra zona en esta temporada implica apreciar la esencia de la ciudad”, señaló Pedro Flores, gerente de Latitud 40.

“El encanto del paisaje otoñal implica disfrutar de una tarde de lluvia navegando, disfrutar una cerveza negra artesanal o un chocolate caliente, en fin. Navegar en esta estación es una experiencia única que vale la pena experimentar”, acota.

En este contexto, la empresa ofrece excursiones fluviales rumbo a Península San Ramón, Corral – Mancera o Santuario de la naturaleza, circuitos turísticos que poseen una belleza propia en esta temporada, degustando la gastronomía local y recorriendo hermosos espacios naturales donde se aprecia el sur en todo su esplendor. Asimismo, la empresa ofrece excursiones terrestres, considerando Circuito Siete Lagos y Tour Cuenca del Lago Ranco, y para quienes disfrutan de los deportes náuticos, Kayak y Rafting full day.

Experiencia aparte lo constituyen las Cenas programadas de Latitud 40, donde quienes quieran vivir una experiencia diferente podrán apreciar la puesta de sol desde el río, inolvidable viaje que sin duda ningún valdiviano debería dejar de vivir, experienciando la clásica canción de Luis Aguirre Pinto que nos identifica: “Por un camino de plata, va mi barca sobre el río. Es la luna que se baña, en la noche y en el frío”.

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