Bosques y energías renovables serán aportes clave de Chile para hacer realidad el Acuerdo de París sobre el clima

Este viernes se firmará el acuerdo alcanzado en la pasada COP21, en el cual los líderes mundiales comprometieron medidas para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5°C para evitar mayores impactos en la Humanidad. En este contexto, WWF Chile llama a relevar el papel de los bosques en la mitigación y adaptación al cambio climático, junto con una matriz energética basada en energías renovables.  

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Llegó el momento de hacer realidad el histórico acuerdo suscrito por 195 países en París durante la última Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21). Este viernes será firmado el documento en la sede de la ONU en Nueva York, en el cual los líderes mundiales acordaron tomar medidas para mantener el calentamiento global por debajo de los 1,5ºC con el fin de evitar los peores impactos del cambio climático.  Chile también suscribirá su compromiso de reducción de emisiones, que apunta a bajarlas en un 30% por unidad de Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2030, lo que en términos reales significa un aumento de emisiones, dado que se proyecta un importante incremento del PIB al 2030.

“Nuestro país presenta una alta vulnerabilidad ante el cambio climático y como WWF creemos que puede hacer frente con más vigor a este desafío global desde tres frentes principales: eficiencia energética, matriz energética y los bosques”, señala Ricardo Bosshard, director de la organización de conservación WWF Chile.

Justamente un elemento importante del Acuerdo de París se refiere a los bosques y al uso del suelo. Los bosques y la tierra representan alrededor de una cuarta parte de las emisiones globales de carbono, la fuente más grande después del sector de la energía. Así, se espera que los bosques puedan hacer contribuciones clave para cerrar la brecha de gigatoneladas de emisiones y para garantizar la estabilidad del régimen climático en el largo plazo.

“Los bosques, particularmente en el país, pueden jugar un rol preponderante en la mitigación y adaptación al cambio climático”, agrega el director de WWF Chile, apuntando específicamente a la importancia de la restauración de bosques degradados y al manejo de los mismos para conformar paisajes resilientes que permitan secuestrar carbono y mantener servicios ecosistémicos para los seres humanos, tales como la provisión de agua para consumo y uso productivo sustentable. “Para esto nos parece que el Fondo Verde del Clima puede ser una importante contribución de financiamiento internacional que potencie los esfuerzos públicos y privados a nivel nacional”, indica.

Asimismo, Bosshard apunta a la necesidad de redoblar los esfuerzos en torno a la eficiencia energética, que con iniciativas como la plataforma TOP TEN (TOP-ten.cl) y Ciudades Inteligentes ha tenido un nuevo impulso durante los últimos meses. Además, es relevante aumentar la inversión y los incentivos para contar con una matriz energética limpia y eficiente. Esto, a través de energías renovables que cumplan con los mejores criterios ambientales y sociales, objetivo que motivó la participación de WWF Chile en  el proceso Energía 2050. En esta línea, WWF se fijó la meta de que al 2050 el 100 % de la generación en el país y el mundo provenga de fuentes renovables y sustentables, meta que el gobierno de Chile estableció en 70% como mínimo.

NUEVOS COMPROMISOS

Con el fin de proporcionar el impulso necesario para realizar el Acuerdo de París, WWF llama ahora a las naciones a comprometerse con lo siguiente:

  • Poner en marcha más acciones de reducción de emisiones en el futuro inmediato (antes de 2020), que permitan acelerar los compromisos y hacerlos más ambiciosos.
  • Demostrar que los ciclos de revisión de cinco años pueden contribuir a incrementar la ambición en el diálogo previsto para 2018.
  • Abordar la incertidumbre que surgió del Acuerdo de París sobre cómo se llevará a cabo la acción climática de manera justa y equitativa.
  • Ofrecer mucha más certeza sobre la financiación del clima, por lo que habrá suficientes recursos para la transición a una economía de cero emisiones de carbono, así como a reducir/compensar los impactos ya inevitables del cambio climático.