Bernardo Berger: El difícil Tráfico Aéreo Regional y la disyuntiva de crecer o no crecer

Es inexplicable que habiendo capacidad técnica, personal y disponibilidad horaria para crecer, sea el propio organismo promotor del sector quien desincentive el crecimiento del tráfico aéreo.

Diputado Bernardo Berger (1)

Hace algunos días oficié al director general de Aeronáutica Civil para que aclare un tema que en el ambiente del traslado nacional de pasajeros es comentario obligado de pasillos: un supuesto rechazo que dicho organismo habría dado a una solicitud presentada por una de las dos líneas aéreas nacionales, para ampliar sus itinerarios de vuelo desde y hacia el Aeropuerto Pichoy, en nuestra Región de Los Ríos, hacia horario nocturno.

Actualmente solo dos aviones salen desde la región seis días a la semana, casi al mismo tiempo a media tarde, acarreando atochamientos y dificultades evidentes en la prestación del servicio. El tema para algunos puede parecer menor, casi particular, sin embargo, no lo es en absoluto. Diversos estudios han demostrado que una de las mayores debilidades es nuestra frágil conectividad con el resto del país. Asimismo, la falta de ofertas, alternativas y costos de viaje por aire han sido históricamente un factor de peligro a la hora de desarrollar con mayor fuerza los mercados de eventos, congresos, reuniones y negocios, así como un atentado contra el emprendimiento y el turismo receptivo.

Hace años la comunidad regional demanda cambios en la frecuencia de salida. Ya en la Agenda Pactada de 1996 se advertía como una enorme debilidad para el desarrollo productivo y económico de la exprovincia. También ha habido inversiones de este y anteriores Gobiernos para mejorar el aeropuerto para que aviones de mayor capacidad y frecuencia puedan usarlo todo el año. A ello se agrega la presencia del recurso humano altamente calificado y en número suficiente dispuesto en la zona, pero en sistema de turnos impuestos francamente inentendibles para completar la jornada laboral. Todo ello, siempre con el ojo puesto en conquistar el flujo aéreo y romper con la precaria condición de conectividad que nos afecta.

Por eso es de suma urgencia transparentar cuanto antes las razones del rechazo que la DGAC habría dado a esta solicitud de la línea aérea, revertir la medida, y atender si existen más requerimientos en carpeta en el mismo sentido. Es inexplicable, como señalé, que habiendo capacidad técnica, personal y disponibilidad horaria para crecer, sea el propio organismo promotor del sector quien desincentive el crecimiento del tráfico aéreo. Como dijo Condorito: exijo una explicación.

Bernardo Berger Fett
Diputado de la República