Programa de Atención Domiciliaria mejora la calidad de vida de más de 100 pacientes postrados en Paillaco

Equipo brinda atención profesional a los pacientes y acompañamiento a sus cuidadores.

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El Programa de Atención Domiciliaria del Cesfam Lautaro Caro Ríos de Paillaco, atiende a más de 100 familias que tienen pacientes postrados en sus domicilios. El equipo está conformado por un médico, una enfermera, un kinesiólogo, una psicóloga, una podóloga, dos técnicos en Enfermería de Nivel Superior (TENS) y un conductor.

Cuando por razones médicas, los adultos mayores quedan en condición de postrados o necesitan llevar a cabo tratamientos paliativos, la labor del Cesfam es fundamental, ya que desde sus inicios cuenta con un Programa de Atención Domiciliaria (PAD).

La directora del Cesfam, Cristina Medel, manifestó que este servicio apunta a dar apoyo y mejorar la calidad de vida de los pacientes postrados y aclaró que no se trata de un servicio de urgencia. “Los profesionales de este programa realizan curaciones, controles de crónicos, instalación de vías venosas, suministran tratamientos médicos y paliativos, entre otras labores, a más de 70 personas de Paillaco y más de 30, de sectores rurales”, explicó.

APOYO A LAS FAMILIAS

Bárbara Sánchez, enfermera encargada del PAD, contó que la labor del equipo no se limita tan sólo a prestar atención médica y técnica, sino también, ayuda psicológica a la familia y cuidadores del usuario.

“Anualmente se programan y desarrollan talleres para los cuidadores de los pacientes con dependencia severa, sobre manejo en el domicilio de diversas patologías, autocuidado y terapias psicológicas, porque la sobrecarga del cuidador es inmensa en casi todos los casos. Como equipo trabajamos para que al menos se hagan terapias cada tres meses”, dijo la enfermera.

UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA

Eliana Alún cuida a su madre Matilde Cumian, de 94 años de edad, que hace dos, se encuentra postrada en su domicilio, luego de sufrir un accidente cerebro vascular. Debido a la avanzada edad de la paciente, en estos dos años se han presentado diversas complicaciones en su salud, por lo que ha requerido una continua atención por parte del equipo del PAD.

“Desde que ella se enfermó tuvimos que solicitar al Cesfam que la vinieran a atender a la casa. Nosotras somos las dos solitas y si no fuera por los chiquillos de atención domiciliaria, no sabría cómo atender a mi mamá ahora que fue diagnosticada con Alzheimer y demencia senil. Lo que más rescato es el apoyo que ellos me prestan para ser enfermera sin haber estudiado, ya que los que cuidamos enfermos, no estamos preparados para superar las crisis; de verdad estoy agradecida, se han portado súper bien”, explicó la cuidadora.

Alún añadió que el equipo de atención domiciliaria realiza visitas periódicas a la paciente y que además, le han dado la posibilidad de participar de talleres y capacitaciones para mejorar el cuidado de su madre. “Me han invitado a talleres, charlas y muchas cosas que me han servido para seguir luchando con ella hasta que Dios nos llame. Estoy agradecida, porque es un equipo que está bien constituido; la señorita Bárbara (enfermera) es muy amorosa y don Cristofer (TENS) nos alegra el día cuando viene, eso es muy bueno, porque un cuidador sufre al igual que los enfermos”, manifestó.

Por otra parte, María Novoa, quien estuvo al cuidado de su suegra Blanca Delgado, que falleció en abril –a la edad de 98 años de edad– luego de estar postrada durante dos años a causa de una neumonía, destacó la calidad humana y la labor del equipo de atención domiciliaria.

“Yo sabía que existía este programa pero nunca me imaginé que nos iba a ayudar tanto. Después de que la abueli quedó postrada, se le formaron escaras y ellos comenzaron a venir muy seguido a la casa, se volvieron parte de nuestra familia; a todos los queremos mucho, son muy buenas personas”, indicó Novoa.

Según lo señalado por la cuidadora, la condición de postrado de un ser querido produce un brusco cambio en la vida de la familia, ya que los cuidados requeridos por el o la paciente son muy demandantes. “Tengo muchas cosas que agradecerle al programa, no sólo porque uno se acostumbra con las personas, sino también, porque significa un gran ahorro para la familia. Yo participé muchas veces de los talleres de autocuidado, donde tuve la posibilidad de compartir experiencias con otros cuidadores”, expresó.

INGRESO

Para ingresar al Programa de Atención Domiciliaria, el o la paciente debe cumplir con una serie de requisitos que serán calificados por el equipo a cargo. Para esto, su cuidador o familiar, debe hacer efectiva la solicitud de derivación en el Cesfam o posta de salud más cercana, lo que permitirá que el equipo del PAD, pueda calificar la condición del paciente en un plazo máximo de 15 días.