La protección de la Primera Infancia en Chile: una mirada constructiva desde las experiencias de aprendizaje mediado

E. Sandoval

En el marco actual de tensiones y contradicciones existentes en torno a la educación chilena, donde observamos un Ministerio que opera desde una coalición política acéfala, que no está verdaderamente interesada en generar reformas estructurales al modelo, entregando muchas veces discursos de justicia y transformación social que sólo se reducen a promesas y cambios que nunca llegan.

En la otra vereda, existe una oposición política aturdida, ambivalente, escasamente propositiva y que no logra construir un proyecto político renovado, participativo y coherente con las necesidades educativas de nuestro alumnado, puesto que muchos de sus integrantes han gozado de los beneficios y oportunidades de desarrollo que ofrece el mercado educativo chileno, ante una educación bancaria y desigual, fortalecida por el sistema económico imperante.

Surge la necesidad de transformar y replantear el paradigma de la escuela tradicional, dominada por una lógica cartesiana y dicotómica, para potenciar la subjetividad del propio alumno, mediante las Experiencias de Aprendizaje Mediado.

En adición a lo anterior, observamos un movimiento estudiantil que muchas veces actúa visceralmente ante las decisiones del nivel central, con una ausencia importante de ideas y propuestas concretas que representen a las niñas, niños y adolescentes de nuestro país, articulando movilizaciones (toma de colegios, paralización de actividades, marchas, destrucción de los centros en toma, etc.) con un escaso carácter constructivo y democrático, puesto que alteran significativamente el bienestar social, laboral o cultural de muchos otros ciudadanos.

Ante esta realidad, nos preguntamos ¿Han perdido eficacia, sentido e impacto social, las “expresiones” que promueve el movimiento estudiantil? ¿Existen otras prácticas democráticas que expresen propositivamente el cambio social tan anhelado, en materia de educación?¿Cuál es la reforma que Chile Necesita? Por consiguiente, y aunque parezcan alarmistas nuestra reflexiones, creemos que las reformas escolares promulgadas el último tiempo siguen relegando a la primera infancia.

Dicha situación podría entenderse porque no son una prioridad para los Gobiernos de turno, al no tener un voto para entregar en las futuras elecciones y porque muchos de ellos ni siquiera han sido consultados adecuadamente en las actuales discusiones legislativas[1]. Entonces, ¿cuáles son los esfuerzos reales que Chile ha generado, para proteger y estimular el desarrollo integral de nuestros niños, niñas y jóvenes? ¿Cómo podríamos unir la academia, los movimientos sociales y la Política en la protección de la primera infancia y el cambio que Chile Necesita?

De ahí surge la necesidad de transformar y replantear el paradigma de la escuela tradicional, dominada por una lógica cartesiana y dicotómica, para potenciar la subjetividad del propio alumno, mediante las Experiencias de Aprendizaje Mediado (Feuerstein, Rand y Rynders, 1998), que le permita construir, reconstruir y transformar su aprendizaje bajo una nueva lógica caótica y emergente, en múltiples direcciones, diversa y pluralista, donde la escuela se convierta en un punto de encuentros y desencuentros, donde la teoría y la práctica dialoguen al servicio de los alumnos y donde la educación sea vista de manera holística, sinérgica, partiendo desde las propias experiencias de los alumnos (Sandoval, 2012).

En este sentido, el desarrollo de las neurociencias ha posibilitado reconocer que la inteligencia y el cerebro infantil se puede estimular desde temprana edad, aprovechando su plasticidad cerebral, generando un mayor número de conexiones neuronales, y por ende, facilitando el aprendizaje de habilidades y mecanismos cognitivos que favorezcan su desarrollo emocional y cognitivo.

En complemento a este enfoque, y en palabras de Costa (2002), existirían algunos hábitos mentales que contribuirían al máximo aprovechamiento cognitivo de los recursos que todo niñ@ posee, tales como la persistencia; el manejo de la impulsividad; la habilidad para escuchar con empatía; el pensamiento flexible y la metacognición; la creatividad y la innovación; el sentido del humor y la apertura al aprendizaje continuo.

Finalmente, es necesario recalcar la estrecha relación existente entre el afecto y el pensamiento, como promotor del aprendizaje. Es decir, cada niñ@ percibe y procesará la información de su tiempo y espacio escolar, con mayor facilidad si es valorado, apreciado, o querido. Su autoconcepto se va dibujando en función de la imagen que le devuelve su entorno (familiar, escolar, cultural, etc.), lo que le permite también valorarse, quererse y percibirse como competente y autónomo, potenciando la curiosidad, exploración y despreocupación del erro. Y Ud. ¿de qué manera se implica y potencia el desarrollo integral de su hij@? Participemos y promovamos desde las bases, el giro necesario que requiere nuestra educación actual…

[1] A modo de propuesta, destacamos la Nueva Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 (OREALC / UNESCO), que establece como su objetivo n°4 “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todas y todos”. Este compromiso global, adoptado por más de 193 países, hoy debe ser contextualizado a la realidad de América Latina y el Caribe. Para cumplir este objetivo, se desea conocer la opinión de la juventud y que su voz sea una orientación para las políticas educativas de los próximos años. Por ello, se invita a todos los y las jóvenes, entre 15 y 25 años, a participar de la consulta ciudadana “Diles qué quieres aprender”, a través de ella, tendrán la oportunidad de señalar qué es lo que quieren aprender y cómo quieren hacerlo para cumplir sus sueños, cambiar su entorno y construir un mundo mejor. Para mayor información, puede acceder al sitio web: http://www.dilesquequieresaprender.org/responda-a-consulta

Psicólogo. Postítulo en Sexualidad y Afectividad (U. de Chile). Diplomado en Docencia Universitaria. Diplomado en Salud Familiar (U. de Chile). Magíster en Educación, Mención Políticas y Gestión Educativas. Doctor © en Ciencias Humanas, UACH. Interventor Clínico en Salud Mental – Atención Primaria.

Correspondencia a: eduardo.sandoval@correo.udc.es