Café de Luis: Valdivia de ayer, hoy

En la esquina de Maipú con Pérez Rosales, frente a la Plaza de la República, Valdivia cuenta con un nuevo espacio de encuentro: Café de Luis.

Desde hace un tiempo observamos un incesante trabajo de construcción que nos dejó sorprendidos. Andamios, piedra en el frontis, vigas de madera en el techo. El café que ocupaba esta esquina desde hace ya varios años no estaba más. La interrogante surgía en boca de todos ¿qué harán en este lugar? Pues bien, desde hace unos días tan solo, la espera terminó. Hoy, el Café de Luis abre sus puertas al público.

Pilar Fuentealba, responsable de esta iniciativa, es quien está al frente del local, personalizando su atención. Supervisando cada detalle, se mueve entre las mesas acogiendo a los comensales con su característica sonrisa, calidez que quienes acuden al lugar valoran. Prueba de ello, la constante afluencia de público que lo repleta. Su natural disposición como anfitriona no es casualidad. Su esposo, José Luis Birke, fue el creador de Chocolatería Entrelagos, hoy también café, que forma ya parte de la tradición de la ciudad.

cafe_de_luis_2016-3“El café no estaba en nuestros planes. Hace un tiempo atrás llegaron a ofrecérnoslo los dueños de esta parte del edificio. Había muchas empresas de Santiago que lo querían, pero ellos optaron por darle la oportunidad a alguien de Valdivia, y así nos embarcamos en este proyecto, con todos los riesgos que implica, pero con el objetivo de hacer un trabajo de primera línea y de que el espacio posea una identidad local”.

Interesante remodelación de este tradicional espacio urbano de Valdivia, que combina elementos naturales como la piedra, la madera y el cobre en su construcción, y una gráfica de marca que nos retrotrae al pasado colonial de la zona, con damas que caminaban bajo sombrillas y caballeros de largos mostachos.

“El local hoy es totalmente diferente. Lo desarmamos completo. El modelo estaba, queríamos unir maderas nobles con cobre, con piedra, por lo tanto fue un trabajo de mucho tiempo, se desarrolló una buena coordinación con nuestro arquitecto, Ricardo Caroca; hubo mucha sintonía, y se logró esto, que es maravilloso”.

¿Y quién es Luis?

cafe_de_luis_2016-12El nombre del café tiene una particular historia, que permite a la imaginación desplegarse. Fotografías en sepia y blanco y negro de otra época decoran los muros, contrastando con el diario ajetreo de la concurrida calle de la ciudad, visible a través de los ventanales, donde los autos y las bicicletas pasan incesantemente. Al interior del local podemos hacer una pausa, respirar y detener el tiempo, y preguntar, ¿quién es Luis? “Luis es un personaje del siglo XIX que encierra todo lo que es Valdivia. Él almorzaba en el Guata Amarilla, era amigo del señor Morales -rector Fundador de la Universidad Austral-, era un pionero”, nos cuenta Pilar.

“Tienes que ver la historia de Valdivia. Es tan linda y tan real, que no te vas a creer que es solo una fantasía. Don Luis es Valdivia, es todo lo que ha sido la ciudad en el tiempo, hasta el día de hoy. Fue bogador, visitaba el club de la unión, era un hombre bohemio, fue un regidor. Es todo lo que ha sido Valdivia en todas sus etapas”,  agrega, con una convicción que nos hace dudar por un momento de su inexistencia.

Cocina tradicional del sur

El café representa la tradición del sur en relación a la calidez de su gente y preparaciones típicas, explica su propietaria: “Me comentan mucho que cuando entran lo encuentran muy acogedor y se sienten cómodos; en esto influyen por supuesto quienes atienden, ya que nuestro personal es gente de Valdivia, que ha trabajado toda su vida en este rubro».

El menú del local ofrece platos típicos combinando productos frescos de temporada en preparaciones sencillas, a los que solo se les ha cambiado el nombre, otorgándoles una identidad propia de la ciudad: “Nuestros platos tienen nombres de las calles de Valdivia: Picarte, Anwandter, Prochelle, son todas preparaciones normales y naturales; aquí no hay platos exóticos, en nuestras preparaciones usamos productos frescos, privilegiando lo hidropónico”, comenta.

Café de Luis ofrece almuerzo con dos menús, además de tragos como pisco sour, vainas, champaña y tradicionales picoteos. Pilar señala al respecto: “Si vas a comerte un picoteo, ¿qué es lo que quieres, qué te gusta?, uno piensa por ejemplo en una pichanga, en una cerveza, ¿verdad?, estas pichangas ricas, pero todo el mundo me decía que por ningún motivo, porque son para otro tipo de local, yo les dije que no, pero sí le cambié el nombre; así que puedes encontrar una pichanga acá, exquisita, con papas fritas y todas esas cosas ricas, pero aquí se llama Legendaria, ¿por qué?, porque es legendaria la pichanga, es muy nuestra”.

La pastelería del café es de destacar, “las tortas son absolutamente caseras, las traen en la mañana y en el día al menos salen tres o cuatro, ofrecemos tortas de hoja; de zanahoria, que es exquisita; de merengue, fresca y con todos sus ingredientes; y la torta de Georgina, que le gusta mucho a la gente, Además, tenemos calzones rotos, brownies y strudel, contando con una mezcla de sabores exquisitos». «Tenemos una chef fantástica, Jeanette, que es del sur, y viene con todas esas recetas de las casas calentitas, donde se hacen calzones rotos, kuchenes, todas esas cosas ricas, que nos identifican, ese es el aroma que hay aquí, en este café”, resume.

Un público para cada lugar

Valdivia cuenta hoy con una variada oferta gastronómica, restaurantes y cafés que, cada uno con características distintivas en cuanto a menú y ambientación, apuntan a clientes con un perfil en particular. Al respecto, Pilar destaca: “Cada café tiene su estilo, su propio público. Todos tratamos de ofrecer lo mejor como empresarios, y creo que esa es la base del éxito; es lo que todos los que armamos un negocio tratamos de lograr; y estamos ahí, afirmando algunas panas que pueda haber, para hacer lo mejor para que el público se sienta bien. Queremos ofrecer la mejor atención y un buen producto, y que en el futuro no cambie nada, que la gente se sienta como en su casa, como desde el primer día, y creo que lo estamos logrando”.

“Hay un público cautivo al que apuntamos entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana, que es la gente que va a dejar a los niños al colegio y necesitaba un lugar como este”, comenta. Y no cabe duda, en las heladas mañanas de Valdivia, entrar a comer un trozo de kuchen recién hecho, con un café de grano, resulta reconfortante.

Los clientes se acercan a saludar a Pilar y felicitarla por el local y a su alrededor los garzones van y vienen a un ritmo acelerado. Ella habla por celular, da instrucciones al personal y revisa cada detalle. «Cuando vengan se van a sentir muy en familia y no van a querer salir, es mágico”, comenta, antes de perderse entre las bandejas, los platos y las mesas.

Para quienes disfrutan de un espacio donde podrán encontrarse con sus amigos de siempre, donde la sociedad valdiviana tradicional se da cita y observa como pasa la vida por la ciudad, despreocupadamente por un momento, este es el lugar indicado.

Facebook: Café de Luis – Horario: 08:00 h – 23:00 h.

Prensa Sur Actual / Claudia Milet

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