Rescatan patrimonio y memoria de Valdivia a traves de innovadores cortometrajes filmados en tiempo record

Trabajando bajo una plataforma colaborativa “RESIDENCIA: CONTRA EL TIEMPO” rodó doce historias en terrenos baldíos de la ciudad, articulando una experiencia única entre profesionales del cine de todo el país y estudiantes de arquitectura de la Universidad Austral.

Por segundo año consecutivo la Carpa de la Ciencia del Centro de Estudios Científicos proyectó de manera gratuita y a todo el público los doce cortometrajes de “RESIDENCIA: CONTRA EL TIEMPO”, proyecto colaborativo, interdisciplinar y experimental que busca pensar cómo el cine es capaz de producir valor patrimonial en el tiempo a través del proceso de documentación de lugares destinados a desaparecer o que constituyen una imagen única y frágil de la ciudad.

Bajo el patrocinio del vigésimo tercer Festival de Cine de Valdivia 2016 y organizado por Los Ríos Audiovisual A.G y Carolina Ihle (directora de contenidos y académica de la Universidad Austral de Chile) contó, además, con el apoyo de Lucho Films, Kiné, Acustikaudio, Racconto, entre otros.

El trabajo se ejecutó por etapas desde el martes hasta el viernes de la semana pasada en Casa Prochelle (creación de equipos de trabajo y elaboración de la trama), Hostal Bosque Nativo (montaje) y Artistas Felices (posproducción).

Las reglas del juego consistían en 12 locaciones, 24 horas de rodaje, dos horas de rodaje para cada dupla de directores por locación y una cámara Red Scarlet para todos.

Los equipos incluyeron a 85 realizadores de distintos lugares del país –entre ellos, La Serena, Santiago, Valparaíso–, quiénes fueron seleccionados tras una convocatoria abierta, y participantes de la Residencia de Guiones en Desarrollo, así como también estudiantes de la carrera de arquitectura de la Universidad Austral.

La misión, en esta segunda versión, fue revalorizar espacios baldíos de Valdivia a través del rescate del patrimonio y memoria donde se incluyera una mirada más oscura y nostálgica del lugar.

Los estudiantes de arquitectura se encargaron de buscar terrenos agrestes e invisibilizados, ocupados muchas veces por estacionamientos transitorios, terminales de buses o ruinas con pasado industrial.

“La relación del cine y la arquitectura es algo que existe desde sus inicios. De hecho, la idea del trabajo de secuencias en movimiento y la percepción de los espacios es algo largamente discutido desde los egipcios hasta hoy en día. Evidentemente desde la aparición del automóvil esa experiencia se hizo más evidente y la percepción cinematográfica de la arquitectura se instaló de manera definitiva a partir del movimiento moderno”, especifica la directora de contenidos, Carolina Ihle, sobre la experiencia que vivieron sus alumnos de arquitectura identificando y seleccionando lugares “teniendo conciencia de su valor como posibles espacios para la imaginación en movimiento, creo que es una gran oportunidad”. 

ACCIÓN Y PERFORMANCE

“El ser capaces de otorgarle valor a través de la condición performática del rodaje en sí es una experiencia única. En la acción misma de entrar a los sitios baldíos y filmar, los estudiantes se convierten en actores esenciales para la construcción de valor produciendo curiosidad e interés en un paisaje de valor patrimonial por parte de transeúntes, colaboradores y vecinos” agrega la académica.

Las realizaciones se localizaron en Bombero Classing, Chacabuco/Camilo Henríquez, Picarte, Isla Teja, Los Pelúes, Balmaceda, entre otros terrenos en desuso.

¿Con qué sensación se quedan tras esta segunda versión?

–Este proyecto requiere de la buena voluntad de un centenar de personas. Después de poder realizar un trabajo coordinado, inspirador y potente en tan corto plazo la única sensación que queda irremediablemente es la de un profundo agradecimiento. 

Este año, en su segunda versión, nos mostró una tendencia, cada vez somos más y cada vez podríamos ser más ambiciosos. ya que se instalan sistemas, apoyos y equipos. Quién sabe si en un par de años más podríamos ser capaces de rodar un largometraje de manera colaborativa y probar así que con participación, disciplina y pasión todo es posible.

En los próximos días los cortometrajes se liberarán en Youtube y se exhibirán nuevamente entre el 25 y 27 de octubre en el 5° Festival de Diseño Experimental Audiovisual organizado por la Universidad Santo Tomás, mientras se buscan otras posibles plataformas de difusión.