Un gran legado: la gratuidad en la educación llegó para quedarse. Por seremi de Gobierno, Marco Leal

La educación técnica profesional es un puntal preponderante para alcanzar el desarrollo de los países, por lo que estamos muy satisfechos que con esta medida muchos más jóvenes podrán ingresar a carreras técnicas. 

Marco LealAl asumir el Gobierno, la Presidenta Michelle Bachelet lo hizo con la convicción de que comenzaría un proceso de transformación profunda en el sistema educativo, tal como lo pidió la ciudadanía, para hacer de la educación un derecho y no un bien transable en el mercado, a través de una Reforma Educacional integral que comience desde la sala cuna y gradualmente hacia la educación superior.

Aquella premisa hoy da pasos de consolidación, tras la aprobación por parte Congreso de la glosa de gratuidad en educación superior la que se desprende del proceso de discusión del Presupuesto 2017. Estos recursos permitirán que más jóvenes puedan estudiar gratis, extendiéndose esta medida a Centros de Formación Técnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP) que cumplan los requisitos que aseguren la entrega de una educación de calidad y sin lucro; pero también ampliando la cobertura de las becas Bicentenario y Nuevo Milenio a los estudiantes que más lo necesitan.

La educación técnica profesional es un puntal preponderante para alcanzar el desarrollo de los países, por lo que estamos muy satisfechos que con esta medida muchos más jóvenes podrán ingresar a carreras técnicas.  En la actualidad, se estima que los alumnos de   CFT e IP que ingresan a primer año representan el 51 por ciento de la matrícula de Educación Superior, y más aún, el total de los alumnos de estas entidades, representan el 45 por ciento de la matrícula en Educación Superior. Son cifras muy positivas que esperamos que sigan creciendo para que este tipo de formación siga posicionándose en el país.

Esto sin duda, es un paso más para dar cumplimiento al propósito de este Gobierno en la entrega de equidad en las oportunidades educativas de nuestras futuras generaciones, pero también un privilegio de poder acompañar a las familias en este acto de justicia e igualdad de legar a sus hijos la educación que se merecen. Y es que ya no hay vuelta atrás. La gratuidad llegó para quedarse y prueba de ello son los cerca de 140 mil estudiantes en Chile  que estudian gratuitamente- y más de 9 mil en Los Ríos- y gracias a la aprobación de estos recursos, miles de familias se sumarán a ella y a los otros beneficios antes mencionados.

Queremos avanzar de forma eficaz en la gratuidad universal en la educación superior y lo haremos de forma gradual y con responsabilidad. Para ello se trabaja en la Ley de Educación Superior, la cual sin duda junto a las múltiples iniciativas que componen la Reforma Educacional, marcarán la historia chilena de restituir la forma de concebir a la educación como un derecho garantizado.