Liceo Gabriela Mistral lanzó globo metereológico desde aeródromo Pichoy

Luego de dos semestres trabajando en la preparación de un globo metereológico, los estudiantes de tercero medio del Liceo Gabriela Mistral estuvieron listos para lanzar su creación a la atmósfera, la cual mide temperatura, humedad y distintos gases de efecto invernadero así como intensidad de la luz. 

Esta es una iniciativa de la organización Awesomi, que dirige Mariana Herling, que se desarrolló en el marco del proyecto Piloto Cultura Científica y Tecnológica (CTI), ejecutado en Los Ríos por la Universidad Austral de Chile y financiado por CORFO y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

El Día del Lanzamiento

El día escogido fue el 30 de noviembre, por ser un día soleado y de poco viento. Los estudiantes del Liceo se reunieron en la entrada del aeródromo Pichoy, acompañados de su profesor, Juvenal Zurita, encargado de la asignatura de tecnología del liceo.

El Jefe de los servicios de tránsito del aeródromo Pichoy, Ricardo Arapio, quien autorizó todas las maniobras del lanzamiento, expresó que si hubiera tenida clases como estas “¡hubiese sido el primero en estar metido ahí!  Ya que me gusta los proyectos donde se aprende en base a la práctica. No se olvida la experiencia” comentó. Es justamente el enfoque de los proyecto que son parte del Proyecto CTI.

El jefe de transito también comentó que “estos proyectos son muy favorables para los alumnos, es una buena conexión que pueden tener con el medio ambiente, es una buena proyección para ellos, es una forma de conocer procedimientos y equipos distintos”. Además, agregó que es la primera vez que se lanzan globos del tipo meteorológicos en Pichoy.

El Globo y el equipamiento

Un globo, un paracaídas y una cápsula con los sistemas de monitoreo, fueron los tres artefactos que se unieron para formar el globo inteligente. El globo se llenó con helio y los estudiantes lo sostuvieron por más de tres horas mientras poco a poco y bajo un fuerte sol crecía y crecía.

¿Qué sucede con el globo en el aire? Esta fue una pregunta que se presentó durante la preparación de los equipos para el lanzamiento. Los estudiantes aprendieron que el globo a medida que sube, la presión atmosférica disminuye, porque en lo alto hay menos aire y esto produce que el globo se expanda, y aquí sucede que se expande hasta que el gas del interior alcanza la misma densidad del exterior o hasta que el globo explota por que no se puede estirar más. Esto sucede aproximadamente a los 32 kilómetros.

Los estudiantes construyeran un paracaídas pensando en esta segunda opción, que por lo general es lo más probable que ocurra. “Si me encuentras llama al siguiente número” esa era la frase que se instaló sobre la cápsula en una hoja plastificada. El globo inteligente, pese a estar monitoreado por GPS y de manera de prevenir la falla del registro se apela a la buena voluntad de quien lo vea caer en su patio o donde lo haga y se ponga en contacto. Afortunadamente el GPS no falló.

El globo y la cápsula de monitoreo además del sistema de registros ya mencionados, tenía en su interior una cámara go pro para fotografías y grabar.

El trabajo detrás del globo

Awesomi con el “Globo Inteligente”, así como la mayoría de las iniciativas CTI, trabajan en base a la metodología de co-diseño donde los profesores y oferentes trabajan de manera alineada con los contenidos y objetivos de aprendizajes de los programas de estudio. Cada propuesta se contextualiza a la realidad de los estudiantes y objetivos de los profesores.

En el liceo Gabriela Mistral de Máfil, por medio del profesor Juvenal Zurita profesor junto a Mariana Herling, trabajaron cada mes en modalidad taller intensivo, donde en cada jornada avanzaron con los estudiantes en la construcción del dispositivo y los distintos elementos que hicieron posible el lanzamiento.

Los estudiantes de tercero medio trabajaron en tres grupos. Un grupo de construcción del globo y paracaídas, otro de programación de arduinos para los sensores, otro de y el tercero de difusión. Cada uno de los integrantes asumió responsabilidades y la suma de todos los grupos permitió finalizar con éxito el trabajo.

Para Nayadeth Barriento, quien fue parte del grupo de programación, para ella fue muy interesante. “Aprendimos muchas cosas, me gustó trabajar con la placa arduino, con software y programar. Nunca habíamos hecho esto, es la primera vez. Yo le conté a mis amigos y familiares y les pareció interesante, les conté que mediríamos parámetros de contaminación del aire de esta comuna” recordó la estudiante.

Por otra parte, su profesor Juvenal Zurita, destacó que “lo más significativo ha sido el trabajo que se ha realizado con los jóvenes. Para ellos ha sido novedoso, la estructura de aprendizaje también ha sido no tradicional. Ellos han tenido la posibilidad de trabajar en grupo, de manera muy colaborativa. Durante todo el año el proyecto se enfocó en profundizar los distintos temas”. Este lanzamiento es ver cómo se concluye un proceso largo de trabajo, comentó el profesor.

Algo muy importante que Juvenal reconoce es que “he notado más motivación de mis estudiantes. Hay dos niñas que se han interesado por estudiar ingeniería, ahora lo manifiestan abiertamente” expresó con satisfacción. 

Mientras su docente comentaba esto, el globo se expandía lentamente y los estudiantes enfrentaban el calor que golpeaba la loza de la pista de aterrizaje, comenzaron a necesitar más fuerza para sostener el globo, pero las ansias por verlo despegar no se desvanecían. En cuadrillas iban y venían buscando agua y relevando los cansados brazos que en alto y con delicadeza afirmaban para que no escapara el globo.

El Director Liceo Gabriela Mistral, Eduardo Amolef, dijo que es muy “significativo para los estudiantes porque ellos han experimentado otras actividades que habitualmente no realizan, experimentos, práctica, diseño, instalación, manejo de software. Yo creo que para ellos ha sido una experiencia enriquecedora que nunca van a olvidar. Es una oportunidad para que se conecten más con la ciencia” aseguró.

Los rostros sonrientes, el trabajo en equipo, la alegría se sentía en la pista del aeródromo. Todos los estudiantes y profesores se encontraban atentos a cada detalle. Revisaron las cuerdas de seguridad, los sistemas de registro, la señal del GPS. Nada podía salir mal.  Las fotos en redes sociales aumentaban.

El Director agregó que “el Piloto CTI vincula al desarrollo de habilidades que son de caracteres tecnológico, y habilidades blandas, como el trabajo en equipo, auto evaluación, co-evaluación de los estudiantes”, quedó claro el día del lanzamiento.

La cuenta regresiva comenzó. Todos los ojos apuntaron al globo. El equipo se dividió entre las cuerdas de seguridad y la cápsula de monitoreo. Las cámaras de video y fotografías se encendieron y el globo se dejó despegar entre aplausos y asombro se perdió en un despejado cielo azul.

Finalmente, Mariana Herling fue enfática en decir que “tenemos que acostumbrarnos, y los niños tienen que acostumbrarse a que no todo se les de hecho, se acabaron las clases donde el profesor dicta una conferencia y los niños copian y memorizan. Aquí no copiaron nada y no memorizaron nada. El máximo apunte que tomaron fue sobre las conexiones. Esto fue solo pensar y relacionar lo visto en las clases con la experiencia. Es el principio de una nueva forma de educar” concluyó.

Los datos registrados por el globo inteligente se encuentran siendo procesados por organización Awesomi y serán compartida con el Liceo para que desarrollen actividades de análisis en el marco de sus clases.

Lorenzo Palma Morales
Encargado de Comunicaciones CTI Universidad Austral de Chile