Senador Felipe Harboe junto a senadora Muñoz y diputada Rubilar denuncian vulneraciones a los DDHH en rubro de Call Center

Una denuncia sobre las vulneraciones de los derechos humanos producidas en el rubro de los call center realizó el senador Felipe Harboe, la senadora Adriana Muñoz, la diputada Karla Rubilar y dirigentes de Fetracall.

En la instancia, trabajadores del rubro dieron sus testimonios exponiendo las precarias condiciones laborales en las que se encuentran, frente a lo cual los legisladores solicitaron una inspección exhaustiva de los call center, así como también anunciaron el ingreso de indicaciones al proyecto de ley para que se incluya a los trabajadores dentro del Código del Trabajo.

“Queremos hacer una denuncia muy grave, hoy en algunos servicios de call center se están violando los derechos humanos básicos de las trabajadoras y trabajadores. Sueldos mínimos, descuentos permanentes por el derecho de levantarse a ir al baño, afectación de derechos de mujeres embarazadas y agresiones físicas a algunos trabajadores, son algunas de las malas prácticas que queremos denunciar”, señaló el senador Harboe.

A raíz de ello, el legislador indicó que se solicitará al Instituto Nacional de Derechos Humanos y a la Dirección del Trabajo que fiscalice los Call Center para revisar las condiciones en que sus trabajadores y trabajadores están desempeñando sus funciones.

Sumado a ello, el senador Harboe anunció que se pedirá al Ministerio de la Mujer el envío de representantes a estos lugares, tomando en cuenta la gran cantidad de mujeres, algunas embarazadas, quienes ven transgredidos sus derechos fundamentales.

“No es aceptable que las grandes empresas, que gastan millones en mejorar su imagen, tengan servicios de Call Center que violan los derechos humanos. Esto debe terminar”, apuntó el legislador.

La senadora Adriana Muñoz calificó estas situaciones laborales como de “semi-esclavitud”. “Esta actividad está llena de abusos que no se condicen con el siglo XXI ni con los más mínimos estándares laborales en el país y en el mundo” dijo Muñoz, quien informó sobre las indicaciones a un proyecto de ley que firmará junto al senador Harboe y Tuma para incluir al rubro en el Código del Trabajo.

“Es bastante impactante darse cuenta que tenemos compatriotas que literalmente viven la esclavitud del siglo XXI. Se ha invisibilizado a los trabajadores y sus derechos. Es de lo más brutal que uno ha visto en el último tiempo”, indicó la diputada Karla Rubilar.

Tamara Muñoz, presidenta de Fetracall mencionó como principales vulneraciones el no respeto al derecho a la protección de la maternidad ni a la ley de amamantamiento, y las limitaciones que tienen los trabajadores para ir al baño, ya que si exceden el tiempo en este, pierden sus bonificaciones. “Son condiciones bastante precarizadas”.

Por su parte, el senador Eugenio Tuma, quien firmará las indicaciones junto al senador Harboe y la senadora Muñoz,  dijo que era “escandaloso que en los Call Center los trabajadores deban estar conectados permanentemente y no tengan garantizado el descanso, tiempo para ir al baño o la colación, ni dispongan de espacios laborales adecuados para ejercer sus labores”, situación que hace “urgente legislar en la materia para garantizar derechos básicos de las personas”.

Testimonios

Lorena, quien prestó su testimonio durante la conferencia, denunció hostigamiento por parte de la empresa en la que trabajaba durante su embarazo. “El Call Center me quitó las claves por lo que no podía trabajar bien, este tipo de situaciones pasaba con todas las mujeres que quedaban embarazadas, las hostigaban y quitaban sus claves de acceso”

Alex, dirigente de la empresa Conexia, que presta servicios a Movistar, señaló que ninguno de los trabajadores tiene sus cotizaciones pagadas, razón por la que ninguno puede tener acceso a crédito. Sumado a ello, las mujeres embarazadas son amenazadas de despido en cuanto termine su fuero. “Hay mucho abuso laboral, las personas están amenazadas a no sindicalizarse, hay acosos constantes”, apuntó.

Carolina, quien trabaja para el Call Center del Banco BCI expuso la exigencia que les imponen en relación al tiempo que deben estar sentados produciendo. “Si se baja esa métrica, se pierde todo el bono correspondiente al tiempo de adherencia. Se les ha enseñado a los trabajadores que esto es normal”, señaló.

Carlos, trabajador del Call Center de Falabella, indicó que la Inspección del Trabajo notificó que la empresa no estaba pagando semana corrida, frente a lo cual esta prefiere pagar las multas en vez de cumplir con esta obligación. “Tenemos anexos que dicen que si uno se pasa en más de 10 minutos al ir al baño, puede perder su bonificación. La empresa hace oídos sordos  a la Inspección del Trabajo y prefiere pagar multas”, dijo.

“Estamos en presencia de una conducta, que es altamente condenable”, sentenció el senador Harboe. “No es posible que a estas alturas del desarrollo tengamos mujeres y hombres que viven condiciones inhumanas de trabajo”, finalizó el legislador.