Artesanas de Los Ríos mantienen la tradición textil en Expo-Tejidos 2017

El evento organizado por INDAP Los Ríos logró reunir a emprendedoras de toda la región, evidenciando el interés que existe por conservar la herencia de nuestros antepasados.

Cuenta la leyenda que Naynay (araña en mapudungún), tras ser encerrada por su padre debido a su supuesta holgazanería delatada falsamente por la hermanastra de la doncella, le pidió al dios mapuche Nguenechén y a la deidad encargada de proteger ríos y lagos, Chompallhue, que la ayudaran ante esta situación. Fue así como a través de los sueños le dieron el don para poder hacer un telar, una rueca y un huso y así aprovechar la lana de las llamas que le había dejado su padre para hacerle compañía junto a unas varillas y dos varas secas que servirían para hacer fuego pero que Naynay finalmente utilizó para tejer y terminar convenciendo a su padre que lo que ella hacía no era zanganear, sino que realmente estaba fabricando arte y que al pasar los años se dedicó a enseñar en otras comunidades.

Esta síntesis del cuento creado por la profesora María Inés Vega Sanhueza demuestra la relevancia que tiene el tejido en nuestra cultura y en especial en nuestros antepasados, y que muchas veces es menospreciado por algunos y visto como un simple pasatiempo, tal como lo expresa el padre de la protagonista.

Comienzos

En Chile la tradición textil mapuche se remonta desde las épocas precolombinas, prueba de esto es el hallazgo que se hizo en Angol (IX región). En el sitio arqueológico de Alboyanco se encontraron restos de tejidos con lana de camélidos teñida con colorantes de origen mineral y vegetal, lo que demuestra que este arte se realizaba antes de la llegada de los conquistadores españoles.

Luego, con la llegada de los hispanos, se introdujo la oveja y la actividad textil mapuche cambió, pues fue capaz de criar a este animal y por ende aumentar cuantiosamente su materia prima. Con esto, las prendas confeccionadas con lana se convirtieron en importantes artículos de comercialización e intercambio entre mapuches y españoles.

Décadas después, a fines del siglo XIX, se popularizó el uso de la lana como materia prima de las prendas de vestir, reconociendo la calidad de ésta. Fue así como los productos hechos de lana fueron incorporándose en los hogares de la sociedad chilena hasta el día de hoy.

En Los Ríos

Actualmente, la región de Los Ríos se ha convertido en una de las zonas del país con mayor iniciativa en la confección de artesanías con lana. Este interés ha sido la base para que desde algunos años el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) haya centrado sus esfuerzos en ayudar a las emprendedoras textiles de la región, siendo la “Expo Tejidos INDAP Los Ríos” uno de los eventos con mayor éxito y que busca dar a conocer todo el trabajo que se ha realizado entre la entidad y la artesanía local.

Pero independiente de la importancia que ha adquirido esta actividad como un referente a la difusión de los artesanos locales y al incentivo del turismo invernal en la ciudad de Valdivia, cabe mencionar la relevancia que tiene la artesanía en el desarrollo de nuestra cultura, por eso el interés de que ésta perdure y se transmita a través de las generaciones.

Victoria Reyes, del sector Nontuelá Alto, comuna de Futrono, comenzó su emprendimiento llamado Telares Nontuelá por necesidad, sin embargo el real origen de su arte fue la herencia que le transmitió su abuela y que ella procura que se mantenga en su familia. “Esto es herencia de mi abuelita; la veía tejer, la intentaba ayudar y siempre me llamó la atención lo que hacía. Mi hija también me ayuda pero a la que realmente veo interesada es mi nieta: ella es igual que yo, preguntando todo e intentando ayudar en lo que puede. Me recuerda mucho a como yo fui con mi abuela y por eso me doy el tiempo de enseñarle; es más, a su corta edad ya sabe urdir. Sé que ella seguirá con esto y lo hará feliz”.

Igualmente, Ema Rivas López, perteneciente a la agrupación Entrelazadas de la comuna de Los Lagos, se preocupa de enseñarle a su nieta las técnicas del tejido en horquilla y crochet; no porque la obligue, sino que es la misma pequeña de cuatro años quien le pide ser parte de este recambio generacional. “Siempre me interesó la artesanía; me interesó porque veía tejer a mi mamá y de a poco me acerqué a la artesanía con lana. Cuando veo a mi nieta de cuatro años veo el mismo interés que yo tenía a su edad, sólo espero que ella siga lo que estoy haciendo”.

Otra realidad es la que vivió Eliana Cuyán, quien emprende en Riñinahue, camino hacia Pucura, comuna de Lago Ranco, ya que como sucede en gran parte de las familias mapuches aprender la artesanía ancestral es tan importante como saber hablar mapudungún; el pueblo mapuche es reconocido por su hacendoso trabajo en distintas áreas, donde se dedican a construir mediante la materia prima que le da el entorno. “Todo lo que sé lo heredé de mi mamá, ya que en la cultura mapuche a los niños se les enseña a ser artesanos desde pequeños; a trabajar la tierra y todo lo que la compone. Esto se transmite de generación en generación y ninguno queda sin aprender; de todos los hermanos todos tuvimos que aprender a trabajar, no como ahora que se preocupan más de los celulares o la televisión”, manifestó la emprendedora cuyo objetivo es poder vender sus productos en el extranjero.   

Eva Patiño, en cambio, junto a la Agrupación Lanatura de Los Lagos se han asociado no sólo en lo económico, puesto que una de las características principales de estas emprendedoras es que entre ellas se han transmitido todas sus técnicas, convirtiéndose en unas artesanas mucho más completas y que en poco tiempo se ha dado a conocer en toda la región. “Nos capacitamos por el programa Prodesal del INDAP y así fuimos aprendiendo, en general todas aprendimos por nuestras abuelas o madres, pero lo que realmente nos fortalece como agrupación es que nos enseñamos mutuamente las técnicas que cada una maneja”.

A raíz de este evidente éxito, INDAP busca crear espacios para que los artesanos más jóvenes se capaciten y que no se pierda la cultura y herencia de la región. La artesanía es un arte que cada vez logra más difusión y adeptos; todos podemos vivir de la artesanía y todos podemos aprenderla, lo fundamental es comprender que detrás de cada artículo hay un trabajo que lo hace único y por ende debemos otorgarle el valor que corresponde.