En USS Concepción se recupera lobo marino herido por perdigones y herida corto punzante

Animal ingresó moribundo a hospital clínico veterinario. Las lesiones por escopeta (tiene más de 70 proyectiles alojados en su cabeza) son antiguas, y le destruyeron el ojo derecho. La herida profunda es en su aleta izquierda.

Un lobo de mar común (Otaria flavescens), macho, juvenil, fue hallado herido en Tomé y trasladado hace cuatro días al Hospital Clínico Veterinario (HCV) de la Universidad San Sebastián (Campus Las Tres Pascualas) por el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA). Dada su condición se encuentra en grave, no obstante su situación podría mejorar.

Una vez en la institución académica, y tras las revisiones de rigor, se determinó que el ejemplar presenta heridas causadas por proyectiles, más de 70 perdigones, lesiones más o menos antiguas que destruyeron por completo su ojo derecho. “Ingresó desorientado, con una herida en las aleta  izquierda y aparentemente ciego, ya que traía ambos ojos cerrados”, explica el académico de Medicina Veterinaria de la USS Concepción Jorge Leichtle Pizarro.

“No lo ha pasado nada de bien”, cuenta Jorge Leichtle. “Gracias al trabajo en equipo de los colegas veterinarios de la Facultad (clínicos, cirujanos y patólogos) pudimos constatar que el disparo lo sufrió a corta distancia del rostro, con un arma de proyectil múltiple, probablemente escopeta, lo que se ve reflejado en los más de 70 perdigones presentes”, narra el académico. “Esas lesiones tienen aproximadamente entre una a dos semanas de ocurridas, dado el grado de curación de las heridas de piel, pero provocó la ruptura del globo ocular, lo que se ha asociado a un cuadro infeccioso bacteriano de las cavidades óseas relacionadas”, especifica.

Pero eso no es todo. Además presenta una herida corto punzante de más de 7 centímetros de profundidad en la inserción de la aleta izquierda, “lo que nos hace pensar que fue apuñalado. Igualmente presenta una fractura costal muy reciente, probablemente sucedida al mismo tiempo que la lesión corto punzante, y coincidente en localización anatómica con ella, que aún no ha consolidado”, agrega Leichtle. 

Según explica el decano de la Facultad de Medicina Veterinaria, Álvaro Berríos Salas, el animal presenta una caquexia generalizada, y recién se está alimentando, lentamente. “Este es un caso rotundo de maltrato animal, que resulta incomprensible. Por eso hay que hacer un llamado a la población, a cuidar a los animales silvestres y a denunciar los casos de maltrato. Asimismo, llama poderosamente la atención que personas inescrupulosas posean armas de fuego, porque sabemos que en Chile es un tema tremendamente normado, sobre todo en quienes practican la caza, que tienen temporadas precisas de ésta y además restricción de qué especies pueden cazar”, reflexiona el decano.

Por ahora el pronóstico es reservado, y dependerá de cómo evolucione al tratamiento para controlar el cuadro infeccioso. “También necesitamos que gane peso, ya que aún se encuentra muy delgado”, puntualiza el doctor Leichtle. En las imágenes, el ejemplar, en la piscina del HCV y radiografía que da cuenta de los perdigones alojados en su cabeza y cuello (imagen tomada con bozal).