Comunidades del Valle de Mariquina: las razones para impugnar el acuerdo con Arauco

El valle de Mariquina, cuya cabecera comunal es el pueblo San José de la Mariquina, en la Región de Los Ríos, es un valle que se ubica alrededor del humedal del Río Cruces. Sus habitantes, en su mayoría comunidades mapuche, han tenido que vivir tras la crisis de contaminación de la planta de celulosa de Arauco, soportando malos olores y otros impactos socioambientales y en la agricultura tradicional producto de las operaciones de esta planta.

Celco decidió realizar una ampliación para desarrollar pulpa textil, cuya calificación ambiental no consideró un proceso de consulta indígena según los estándares del Convenio 169, el cual fue impugnado por varias comunidades mapuche del valle a través de un recurso de casación que estaba en trámite para ser resuelto por la Corte Suprema próximamente.

El pasado 20 de julio, se publicaba en medios de comunicación locales que Arauco había cerrado millonario acuerdo con comunidades para echar atrás rechazo a pulpa textil. El acuerdo, como trascendió después, solo se realizó con cinco dirigentes, y sin consultar a las más de 65 comunidades mapuche que existen en la comuna de Mariquina y en el cual se vio involucrado el abogado Felipe Guerra, vinculado al Observatorio Ciudadano.  La publicación de este acuerdo señalaba que existían 700 millones de pesos para “proyectos de desarrollo comunitario” y 50 millones para un equipo de gestión y asesoría había sido firmado el 14 de julio de 2017 ante el notario de San José de la Mariquina.

El resultado de este acuerdo, en el ámbito jurídico, significó que las comunidades a través de su abogado, Felipe Guerra, desistieron del recurso de casación presentado ante la Corte Suprema. Lo que significa para la empresa facilidades para la puesta en funcionamiento de su planta de pulpa textil.

Esto provocó una commoción en las comunidades mapuche del valle de Mariquina, ya que la mayoría no conocía que se estaba desarrollando este acuerdo y los alcances que tenía.

Los 5 dirigentes indicaban el pasado 26 de julio que se bajaban del acuerdo; aunque desde distintos sectores comunitarios se esperaba una retractación por escrito y que ese documento se hiciera público, para corroborar sus intenciones.

Yahaira Manquecheo, vocera de las  Comunidades del Valle de Mariquina que se opusieron a la firma del Convenio, firmado por 5 dirigentes con Celco, explicó el contexto en el que se gestó un acuerdo de espaldas a las bases de 65 comunidades mapuche del valle de Mariquina. refiriéndose al impacto de la industria forestal y de celulosa en su territorio y de las proyecciones del movimiento de defensa del itrofill mogen en Mariquina.

“El acuerdo no fue mostrado a la comunidad ni antes ni después”, señala. “Esto se firmó el 17 de julio y nosotros recién nos enteramos por las redes sociales este sábado, y en asamblea el día domingo, y dentro de las conversaciones de la comunidad, por lo menos en Tralcao, no fue clara la postura del presidente de la comunidad indígena, porque no nos habló del acuerdo como estaba estipulado y firmado y timbrado por la notaría de Valdivia, a nosotros nos dijeron otra cosa en asamblea, siendo que los papeles son los que mandan”. “Se señaló que las comunidades manejarían la supervisión de este tema, pero el acuerdo dice todo lo contrario, que Celulosa Arauco manejará todo lo que concierne a impacto ambiental”, precisa.

Las consecuencias de este acuerdo, a diferencia de lo que se les había señalado, señala, implica que “se iba a dar por cortada la producción de pino y eucalipto dentro de la cuenca del valle de Mariquina, y que iba a ser reforestado con bosque nativo”, lo que indica ya es difícil, luego del impacto que provocan las plantaciones exóticas, pero esto, según el acuerdo firmado, no es así, dando marcha blanca a proyecto de pulpa textil que afectará a la comunidad de la zona, ya que “los deshechos hasta este momento se están yendo al Río Cruces, y cuando los filtros dejan de funcionar, no repele sus químicos”.

Alrededor de 15 comunidades del Valle de Mariquina, de las 65 existentes, rechazan el acuerdo hasta ahora, esperándose que se sumen otras. Entre los principales efectos de este, se destaca que además del tema medioambiental y de la cosmovisión de su comunidad, afecta a la economía local, basada en el agroturismo, impactando también a los pequeños productores de cerezas y arándanos, que intentan cultivar en forma sustentable, dañando la calidad del aire y la salud de los habitantes de la zona.

Entrevista a Yahaira Manquecheo, vocera Comunidades del Valle de Mariquina:

Fuente: Puelche Comunicaciones