Seremi de Salud Los Ríos confirmó caso sospechoso de meningitis bacteriana y las medidas de control adoptadas

Con motivo de un caso sospechoso de meningitis bacteriana que se encuentra hospitalizada en el Hospital Base Valdivia, la SEREMI (s) de Salud, Denise Herrmann Ortiz, informó que se han tomado las medidas de control y de bloqueo epidemiológico de todos los contactos.

La autoridad informó que ante la sospecha del caso se activaron los protocolos establecidos para el control y prevención de esta enfermedad a la población.

“El equipo de la sección de Epidemiología del departamento de Salud Pública y Planificación en Salud de la Seremi de Salud, evaluó la situación del caso, determinando personas expuestas que necesitaban tratamiento preventivo (bloqueo epidemiológico). Por lo que se procedió a la administración de medicamentos según el protocolo establecido por el MInsal, de todos los contactos del caso, para cortar la cadena de transmisión de la enfermedad. Las personas y contactos que han recibido tratamiento no significan peligro de contagio para otras personas”.

La Meningitis bacteriana es la infección de las membranas que envuelven el cerebro (meninges), que puede ser producida por la bacteria meningococo entre otras. Puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad, pero los más afectados son los niños especialmente los menores de 5 años. Se transmite por contacto directo con personas infectadas, que pueden ser enfermos o portadores sanos asintomáticos, a través de gotitas y secreciones de las vías nasales y faringe (por ejemplo, al toser, estornudar, besar).

Los síntomas más frecuentes son: fiebre alta, decaimiento, dolor de cabeza o llanto persistente en niños menores, rigidez o dolores del cuello, manchas en la piel de color rojo vinoso de tamaño variable en tronco y extremidades, náuseas o vómitos. Frente a estos síntomas debe consultar de inmediato al médico y evite darle remedios por su cuenta.

Prevención

Con hábitos de higiene personal:

  • Taparse la boca y nariz al estornudar y toser.
  • Lavarse las manos con frecuencia durante el día.
  • Evitar que los niños intercambien chupetes, mamaderas, juguetes, alimentos, lápices, cucharas y otros utensilios que habitualmente se lleven a la boca.
  • Ventilar ropa de cama y las habitaciones.