Agricultores conocieron los alcances de la producción orgánica y los mecanismos de certificación

Actualmente Los Ríos posee 50 mil 600 hectáreas certificadas como orgánicas, convirtiéndola en la región con mayor superficie de estas características a nivel nacional.

¿Cuál es el estado actual de la agricultura orgánica? y ¿Cómo obtener la certificación orgánica para pequeños productores agropecuarios?, fueron algunos de los tópicos abordados en el seminario “Agricultura Orgánica: Realidad Actual, Técnicas Productivas y el Camino a la Certificación”, organizado por la seremi de Agricultura, a través de INDAP, INIA y SAG de Los Ríos.

Actualmente Los Ríos cuenta con 50 mil 600 hectáreas certificadas como orgánicas, siendo la región con mayor superficie en el país. La mayoría de ellas son de recolección silvestre y plantación de berries. Por otra parte, de las 14 organizaciones de agricultores ecológicas que hay en el país, una de ellas está en Los Ríos, “Los Ríos Orgánico”, la cual cuenta con 47 productores, 10 de ellos certificados como orgánicos, la mayoría en el rubro hortalizas y productos procesados, como conservas y mermeladas.

Una de las expositoras de la jornada fue la ingeniero agrónomo, experta en suelos e investigadora de INIA, Cecilia Céspedes, quien se refirió a las técnicas productivas orgánicas y aclaró que existe una gran diferencia entre agricultura orgánica y agroecología que suele confundirse. “La agroecología es una disciplina científica que da las directrices para la producción con base agroecológica, sustentable y sostenible, siendo una de las técnicas la producción agrícola orgánica, donde hay una serie de normativas y leyes que hay que seguir, que deben estar apegadas en un 100% a los que indican las instituciones competentes, para su cumplimiento efectivo”, puntualizó la investigadora.

Y agregó que, dentro de las técnicas existentes, el manejo del suelo es la base del éxito. “Cuando un agricultor maneja bien el suelo, va a tener una buena nutrición, base y sostén de la planta, lo que va a permitir que la planta sea sana, pero también tenga vida activa en el suelo, que permita controlar plagas y enfermedades, por lo que se mejora el tema sanitario y no solo el nutricional”, dijo.

¿Cuál es el panorama al que se enfrentan los agricultores a la hora de comercializar sus productos?, fue una de las preguntas que resolvió en su ponencia Andrés Hoffmann, asesor en agricultura orgánica con 20 años de experiencia en el rubro, quien aclaró que “esto no es una moda, la agricultura orgánica llegó para quedarse y hoy representa el 5,5% de toda la producción de alimentos del mundo en comercialización. El consumidor hoy día tiene una preferencia sobre los productos que están siendo cultivados en forma más amigable con el medio ambiente, en un sistema de producción distinto”, explicó Hoffmann.

Refiriéndose a los productos más cotizados en la agricultura orgánica, en tanto, el especialista detalló que “todo lo que es hortaliza de la región podríamos potenciarlo de mejor forma. Por ejemplo, una lechuga producida orgánicamente es visualmente igual a la que es obtenida tradicionalmente, no obstante, destacando el sistema de producción podemos darle un valor agregado”, dijo. A estos productos –agregó- se suman los berries y algunas hierbas, como es el caso del palo negro.

Normativa vigente

Chile cuenta con normativa de certificación para los productos orgánicos, ecológicos o biológicos. En ese sentido, todos los productos agropecuarios, deben cumplir con la legislación vigente. La ley N°20.089 es la que crea el Sistema Nacional de Certificación de productos orgánicos para asegurar y certificar que sean producidos, envasados, elaborados y mantenidos de acuerdo a las normas de esta ley y su reglamento.

Específicamente, dicha ley nombra al SAG como la autoridad competente encargada de la fiscalización y cumplimiento de esta ley y su normativa complementaria.

Asimismo, el Decreto Supremo N°36 de 2006, es el reglamento que establece los requisitos y protocolos para las certificadoras y asociaciones que ingresan al sistema de certificación de productos orgánicos, mientras que la Norma Técnica DS 17 de 2007 tiene por objetivo establecer los requisitos para la producción, elaboración, etiquetado y comercialización de los productos orgánicos, ecológicos o biológicos.

Oportunidad para la agricultura

El intendente César Asenjo, destacó la iniciativa asegurando que “en el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera tenemos un alto compromiso con el crecimiento de nuestros productores, quienes le otorgan un valor agregado a su trabajo a través de la capacitación. Actividades como esta demuestran el trabajo en equipo que estamos realizando para concretar un país más desarrollado más aun cuando el principal motor de desarrollo en nuestra región la agricultura, ganadería y rubro forestal”, dijo la primera autoridad regional.

La seremi de Agricultura, Moira Henzi, en tanto, precisó que el seminario nació con el objetivo de dar respuesta a los productores locales. «En Los Ríos tenemos gran cantidad de agricultores orgánicos que ven en esta forma de producción un nuevo mercado que se acomoda a las prácticas agrícolas que ellos desean y que han utilizado por tradición durante muchos años.  Con esta actividad buscamos potenciar el sector agroalimentario para logra que se transforme en un sector competitivo, sustentable, innovador y moderno, comprometido socialmente con el desarrollo rural y regional”.

Finalmente, el director regional (S) de INDAP Los Ríos, Marcelo Ramírez, rescató la importancia que tiene la certificación y la formalización de la agricultura orgánica, “nuestro primer esfuerzo es ir avanzando en la certificación, para que podamos ir satisfaciendo la demanda en distintos rubros, como es por ejemplo el turismo rural y la comercialización de los productos que se obtienen a través de la agricultura orgánica”, puntualizó.

En la jornada además se abordaron aspectos como el rol de la ODEPA en la producción sustentable, la actualidad de la agricultura orgánica, la certificación orgánica para pequeños productores agropecuarios y los instrumentos de fomento a disposición de la pequeña agricultura.