Chile y su avance en la Industria 4.0

Por Jorge Concha Romero, magíster en Dirección de Operaciones y Logística, docente carreras área Administración y Auditoría, Santo Tomás Concepción.

El concepto de Industria 4.0 nace el año 2011 como una iniciativa estratégica del gobierno alemán en conjunto con empresas y universidades privadas. Es un programa estratégico para desarrollar sistemas de producción avanzados con el objetivo de aumentar la productividad y la eficiencia de la industria. Su objetivo es trabajar con un mayor nivel de automatización conectando lo físico con el mundo virtual, lo que se conoce como Smart Manufacturing.

Aunque Chile se encuentra a la vanguardia en Latinoamérica respecto al avance de la industria 4.0, sigue siendo necesario continuar progresando, no solo a través de la innovación, sino además en la adaptación de los recursos humanos a las nuevas tecnologías de la cuarta revolución industrial.

Esto debiera incorporar los cuatro motores principales de la Industria 4.0, totalmente interconectados y necesarios para su desarrollo: el Internet de las cosas (IoT), Cloud Computing o servicios en la nube, Big Data y Big Data Analytics.

El internet de las cosas se refiere a un mundo entre redes en el que los objetos tienen incrustados sensores electrónicos, u otros dispositivos digitales, que permiten la conexión e interacción en red con el propósito de recopilar e intercambiar datos. 

En general, IoT es capaz de ofrecer conectividad avanzada de objetos físicos, sistemas y servicios que permiten la comunicación y datos de objeto a objeto, por ejemplo, controlar y automatizar la iluminación y calefacción, la utilización de aspiradoras robóticas y el monitoreo remoto.

Una tecnología asociada a IoT es el RFID, que permite, identificar objetos a través de radiofrecuencias. Actualmente, es utilizada en la identificación del ganado, como sistemas antirrobo de vehículos, en el seguimiento de pallets, en las autopistas (TAG) o como alarmas en los artículos de vestuario comprados en las multitiendas, entre otras aplicaciones.

En tanto, en Cloud Computing, que también se puede explicar como servicios en la nube, permite el acceso de red a un grupo compartido de recursos informáticos. Esta tecnología tiene la capacidad de almacenar datos en un proveedor de servidor de internet que pueden ser fácilmente recuperados a través de acceso remoto, facilitando la integración de diferentes dispositivos, ya que no es necesario estar físicamente cerca para compartir información y coordinar actividades.

La utilización de IoT y Cloud permite a diferentes equipos estar conectados, recolectando una gran cantidad de datos, lo que da como resultado el Big Data.  Esto consiste en la recopilación de un gran conjunto de datos a través de herramientas informáticas.

Estos datos son generados por todos los consumidores a través del uso de sus redes sociales, o al navegar por internet. A nivel industrial los datos también pueden obtenerse a través de tecnologías como la RFID, o lectores biométricos, como los utilizados para ingresar el horario de entrada y salida de un trabajador.

El análisis de los datos aportados por el Big Data a las empresas es el Big Data Analytics, que permite obtener capacidad predictiva, identificando eventos que pueden afectar a la producción con antelación, y así diseñar estrategias que permitan optimizar la producción y las ventas. Hoy en día, el Big Data Analytics es utilizado no solo por las grandes empresas, sino también por los medios de prensa y los gobiernos con el propósito de lograr un mayor impacto en los mensajes entregados a su público.

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