Base Escudero cumple un cuarto de siglo al servicio de la ciencia polar

La estación científica fue inaugurada en febrero de 1995 y su nombre recuerda al Profesor Julio Escudero, destacado jurista chileno que redactó el decreto que fijó los límites del Territorio Antártico Chileno y además tuvo una destacada participación en la redacción del Tratado Antártico.

Veinticinco años desde su inauguración celebró este sábado 1 de febrero la Base “Profesor Julio Escudero” del Instituto Antártico Chileno (INACH), todos ellos dedicados a impulsar el desarrollo de la ciencia antártica nacional. Para conmemorar este importante acontecimiento, el INACH, organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores, realizó una ceremonia que contó con la asistencia de representantes de bases antárticas internacionales, autoridades regionales, funcionarios del servicio, investigadores nacionales y de diferentes nacionalidades, además de prensa nacional y regional.

El director del INACH, Dr. Marcelo Leppe Cartes dedicó unas palabras a uno de los emplazamientos científicos más importantes para nuestro país, “como INACH y servicio integrante del Ministerio de Relaciones Exteriores, tenemos el orgullo de contar con un equipo técnico con todas las capacidades para desarrollar proyectos constructivos de alta complejidad en las más adversas condiciones”.

“Así lo demuestra la expansión que han tenido las bases Escudero y Yelcho y nuestros laboratorios en la base Carvajal. Igualmente, este año estamos haciendo una intervención mayor en la base Risopatrón, en isla Robert”, agregó.

Precisamente, la creciente demanda de la comunidad científica y el deterioro de sus instalaciones hacían urgente una importante intervención a esta base. En la actualidad, se está ejecutando un proyecto de reposición integral del sistema eléctrico, de instalaciones sanitarias y la restauración del módulo de laboratorios, que es financiado por la Dirección de Presupuesto. Este proyecto incluye además los estudios que permitan la renovación de las bases Escudero, Yelcho y Carvajal.

Ciencia Antártica

Es importante destacar que el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) cuenta hoy con un total de 110 proyectos organizados en siete líneas vinculadas a las tendencias internacionales de investigación. 48 de estos proyectos estarán en terreno durante la presente temporada, varios de ellos con más de una campaña en el Continente Blanco.

 

Destacable es el caso del Centro IDEAL que ejecuta cuatro programas de investigación en paralelo en el Océano Austral con apoyo del INACH, en particular de la nave Karpuj, que ya completa su tercera campaña antártica. Asimismo, estos avances no habrían sido posibles, sin la alianza establecida con CONICYT, ahora Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Todo lo mencionado anteriormente ha expresado un notorio incremento en la productividad científica. Durante el año 2018, se publicaron 80 artículos de ciencia antártica indexados en la Web of Science, mientras que en el 2019 se publicaron casi 90. “Esto nos ha permitido avanzar en la comprensión de los efectos del cambio climático en los ecosistemas antárticos y subantárticos terrestres y marinos, entre otros muchos temas”, expresó Leppe.

“Quede gratamente sorprendida con el trabajo que se viene realizando en la Base Escudero, la valentía de hombres y mujeres que, trabajan no solo por un desarrollo profesional sino también por un mejor planeta y por conseguir respuestas en distintos ámbitos que van en directo beneficio de la humanidad, el bienestar colectivo por sobre el individual se manifiesta en cada lugar de la base”, señalo Liz Casanueva Méndez, SEREMI de Desarrollo Social y Familia de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, quien asistió al evento.

Base Escudero

La Base “Profesor Julio Escudero” fue inaugurada el 5 de febrero de 1995, y su nombre le fue otorgado en memoria al destacado jurista chileno que redactó el decreto que fijó los límites del Territorio Antártico Chileno y que además tuvo una destacada participación en la redacción del Tratado Antártico, destinando más de 10 años de su vida a esta tarea.

En una primera etapa, la base Escudero ofrecía una capacidad para ocho personas en un total de 95 metros cuadrados. También contaba con tres laboratorios que servían de apoyo a los trece proyectos en terreno que integraban el Programa Nacional de Ciencia Antártica de la época.

En la actualidad, la base cuenta con capacidad para albergar a 54 personas, y tiene un módulo de laboratorios multidisciplinarios y acuarios, además de diversas instalaciones que completan 1.533 m2 construidos. Solo en los últimos diez años ha recibido 3.757 visitantes, entre logística e investigadores. Solo en la temporada actual espera recibir a un total de 432 personas.