Armar un huerto casero: alternativa para reducir estrés y ansiedad

Múltiples beneficios son algunas de las razones para poner manos a la obra y comenzar a cultivar sus propias hortalizas.


Adriana Cárdenas/INIA.- Tener un huerto en casa permite producir alimentos que se pueden consumir a diario, que además son inocuos y naturales. Tampoco podemos dejar pasar que dada la contingencia, estos huertos fomentan el compromiso y la perseverancia a través de aprendizajes que desarrollan diversas habilidades, ayudando a desconectarse del estrés que provoca este cambio de rutina.

Los materiales para armar estos huertos básicos probablemente estén en su hogar, lo que hará de esta actividad una posibilidad de fomentar el reciclaje.

Como contenedores se pueden ocupar bandejas plásticas en desuso, conos de papel higiénico, baldes, botellas plásticas desechables, papel de diario, cajas tetrapack (las que contienen leche o jugos) y un sinfín de opciones, eso queda a su imaginación.

Para obtener resultados en un corto plazo, se recomienda cultivar especies de crecimiento más rápido, como rabanitos, cilantro o lechuga. De esta manera se ven los avances, nadie se frustra y no se pierde el entusiasmo.

QUÉ NECESITO PARA HACER UN HUERTO EN CASA

Cualquier rincón de la casa o patio donde llegue luz. Podemos armar un huerto urbano para cultivo de hortalizas casi en cualquier parte; en el patio o antejardín, en un balcón o incluso en la ventana de la cocina.

Hay un factor clave, y es que el lugar debe disponer de luz directa, ya que las hortalizas al igual que el resto de las plantas necesitan la luz solar para realizar la fotosíntesis.

Maceteros comprados o con material de reciclaje. Mientras más volumen disponible tengan mejor. Pueden ser de plástico, bolsas o bien reciclados, como envases tipo tetrapack, botellas de gaseosas, baldes en desuso. Debe procurarse hacer orificios de drenaje para eliminar el agua en exceso.

Sustratos: tierra o ambiente donde crecerán los cultivos. Los sustratos tienen que cumplir ciertas características. Primero tiene que ser livianos, para permitir un manejo más simple y no generar tanto peso. También deben tener una adecuada porosidad, para que las raíces puedan respirar y no se pudran, pero al mismo tiempo tiene que ser capaz de retener el agua, al regar.

Una buena opción es mezclar tierra negra con turba y si es posible agregar algo de compost que usted mismo puede preparar, mejor aún.

La importancia del riego. Al tener los contenedores un menor volumen de suelo que el que disponemos dentro de un invernadero, pierden agua más rápido, por tanto, la frecuencia de riego debe ser mucho mayor, no obstante, por la misma razón el tiempo de riego debe ser menor, es decir riegos más cortos pero con mayor periodicidad.

Semillas y plantines. Lo más importante para tener éxito con la germinación, es obtener material vegetal de buena calidad, ojalá certificado. Esto nos dará mayor certeza que lo que estamos cultivando es lo deseado y no una maleza.

MODO DE ARMADO

A la hora de siembra tener en cuenta que la profundidad del contenedor debe ser al menos de 2 litros. La siembra es siempre 2 veces el tamaño de la semilla, no la dejes muy afuera ni muy adentro del contenedor, porque si la enterramos mucho costará que esta emerja y se pudrirá.

Manos a la tierra:

1.- Realizar orificios en el fondo del recipiente para drenar el exceso de agua de riego (dos o tres orificios es suficiente y va a depender del tamaño del contenedor)

2.- Rellenar con tierra o sustrato el recipiente

3.- Humedecer el sustrato

4.- Realizar la siembra, para ello debes enterrar la semilla el equivalente a dos veces el tamaño de la semilla o la planta germinada

5.- Colocar el macetero o recipiente en un lugar abrigado y con luz. Si es posible, ir moviendo el contenedor hacia la luz del sol para asegurar que le llegue, ya que ésta es muy importante para su crecimiento

6.- Realizar riegos periódicos y cortos.

7.- Observar, disfrutar y aprender de tu cultivo. Si quieres también lo puedes ir documentando con fotos e ir haciendo fichas con su crecimiento.

TIPS

Un tema importante a considerar es la asociación de cultivos, es decir, cultivar juntas aquellas plantas que de alguna manera se benefician entre ellas, ya sea porque se complementan con sus nutrientes o porque algunas de ellas repelen insectos, como por ejemplo la albahaca y el tomate.

Esta forma de cultivo además permitirá mantener a raya las plagas que los afectan, como por ejemplo los pulgones.

Si existe la opción de cultivar al aire libre, una buena idea para ahuyentar a los pájaros de nuestros cultivos, es disponer de CD’s antiguos colgados sobre la siembra porque el brillo que éstos reflejan de los rayos del sol, evitará que se acerquen y destruyan el trabajo.

Importante: para asegurar la producción continúa de las hortalizas que siembren hay que mantener limpio el contenedor y cosechar regularmente las plantas para evitar que florezcan.

Por ejemplo si usted sembró cilantro, debería cosechar sobre los 5 cm de la base de la planta, así tendrá cilantro fresco para la cocina por el mayor tiempo posible.

Con este trabajo recomendado por el Área Hortofrutícola de INIA Kampenaike, fomentamos la conducta responsable, pues evitamos acudir supermercados, locales o tiendas en tiempos de cuarentena total.

Por último, la agricultura, por el contacto con la tierra, las plantas y la dedicación que hay que tener, es una actividad que contribuye con la reducción de los niveles de estrés y ansiedad propios del encierro.

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