Emprendimiento del sur de Chile transforma residuos plásticos agrícolas en corrales

Al año “Corrales Chile” recibe 66.384 kilos de polietileno proveniente de empresas y/o productores del sector. El negocio de valorización de residuos apunta a entregar un ecomaterial resistente a diversas condiciones climáticas.

Con el objetivo de entregar una innovadora solución a la infraestructura predial y a la vez haciéndose cargo de la problemática que representan los desechos en la industria silvoagropecuaria, la empresa “Corrales Chile” produce cercas y corrales para animales con plásticos reutilizados producidos.

La iniciativa, —impulsada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura y financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R) de Aysén— se ha implementado en las regiones de Aysén, Los Lagos, Los Ríos y La Araucanía, con el objetivo de que estos materiales sintéticos no sean quemados, enterrados o razón de colapso de los vertederos.

La iniciativa busca desarrollar un modelo de mercado que promueva la economía circular, extendiendo así la vida útil de los materiales plásticos que se desechan en los procesos productivos del sector.

Baja y alta densidad

El matrimonio compuesto por Paola Velasco Mora y Cristian Águila son los fundadores de “Corrales Chile”, quienes partieron desarrollando corrales móviles a partir de plásticos nuevos, pero que hoy trabajan en otorgar valor a los residuos y creando a partir de ellos, las estructuras para la protección de predios y animales.

Según cuenta Velasco, para el proceso se utilizan tres tipos de materiales: el polietileno de alta densidad; de baja densidad y polipropileno.

El polietileno de alta densidad incluye envases de leche, detergentes, champú, baldes, tanques de agua, cajas para frutas, recipientes de formalina y bidones contenedores de diversos productos químicos)

En tanto, el El polietileno de baja densidad considera cinta adhesiva, bolsas para residuos y papel film. El polipropileno por último incluye artículos de bazar, menaje, bolsas de uso agrícola y rafia sintética.

Los plásticos se recepcionan limpios y los que son de origen químico deben cumplir el requisito del Triple Lavado, para luego de la recepción y selección, ser triturados en partículas de tamaño aproximado de dos a tres milímetros, materia prima con la que se fabrican postes y perfiles plásticos (tablas y tablones).

Se genera un material resistente a todas las condiciones climáticas y apto para perforar, clavar y/o engrapar para la construcción de corrales ganaderos multiespecie, cercos de apotreramiento o perimetrales.

En el periodo abril 2019 – 2020, Corrales Chile recibió 66.384 kilos de plástico. De los cuales el 15%, es decir, 9.930 kg, son de predios agropecuarios y el resto, de 15 empresas del sector agro. En ambos casos, las regiones que colaboraron en el proceso, agrega Paola, son Aysén, Los Lagos, Los Ríos y La Araucanía.

“El plástico es un problema”

Quien, en su momento, “confía” en la innovación del matrimonio y toma el servicio, es Eduardo Morrison, agricultor de la región de Los Ríos por más de 35 años y dueño de una lechería – asociada a Colun – en la localidad de Pichirropulli, comuna de Paillaco.

En conversación con FIA, Morrison señala que es miembro del Programa de Planteles Animales Bajo Certificación Oficial (PABCO) lechero que otorga el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) y acredita la calidad de su producto.

 “El documento también me exige rendir mi trazabilidad, por lo tanto, yo no puedo llegar y quemar los plásticos que ocupo o venderlos quizás a quién. Así que Corrales Chile viene a solucionar un problema que tenemos todos los agricultores que queremos aportar lo menos posible a la contaminación del planeta”.

“Más aún cuando el material, de fácil limpieza, ayuda a que mis terneros (delicados en edad temprana) no consuman bichos que son imposibles de sacar en la madera”, dice Morrison.

El agricultor agrega que “yo confié en un producto que tengo certeza que con el tiempo será mucho más valorado. Lamentablemente algunos agricultores tienen una mentalidad más retrógrada que no ven lo útil que pueden ser este tipo de emprendimientos”.

En esa línea, el representante de FIA en las regiones de Los Lagos y Aysén, Leonardo Russo, sostiene que “los desechos plásticos producidos en el sector silvoagropecuario es una preocupación necesaria de abordar desde la innovación”.

“FIA, consciente de ello impulsa la iniciativa de Corrales Chile que responde a mejorar las prácticas ganaderas en todo el proceso con miras hacia un desarrollo sustentable, abriendo camino a mercados modernos”.

Prospección

Si bien el camino de la innovación no es fácil, Corrales Chile tiene proyecciones claras. “Hacia fines del segundo semestre vamos a comenzar una nueva línea de negocios que la hemos llamado ‘Desarrollo Urbano’ con la creación de nuevos productos como son las bancas plásticas, deck’s, mesones, maceteros y otros productos afines”, finaliza Paola Velasco.

Isabel Farías Meyer / FIA