Proyecto agrícola apuesta por la producción de aceites Omega 3 en Chile

La industria emergente del Omega 3 en Chile anticipa que el valor del mercado de los ácidos grasos esenciales llegará a 10 billones de dólares hacia fines de 2027.

Los ácidos grasos de la familia Omega 3 son fundamentales para el ser humano. Sin embargo, algunos de esos ácidos no son producidos por nuestro organismo.

Ante la gran demanda mundial por productos más sanos y una industria alimentaria ávida, un proyecto apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) busca irrumpir en el mercado de la producción de aceites especiales y abrirse en el futuro al comercio internacional. Así, Chile podría posicionarse en este sector agrícola.

La iniciativa consiste en desarrollar ingredientes funcionales a partir de semillas de Chía, Albahaca y Viborera producidas en territorio nacional a fin de producir aceites Omega 3 de la manera más sustentable posible y a gran escala.

El proyecto, liderado por South Pacific Seeds Chile S. A. (SPS Chile), cuenta con la colaboración de empresas agrícolas de las regiones del Biobío y O’Higgins, mediante lo que se busca impulsar la economía nacional generando nuevos focos de producción que beneficien a pequeños y medianos agricultores de la zona.

“Buscamos lograr un producto de alta calidad, que sea innovador y con un proceso de producción sustentable” comenta Winston Colvin, gerente general de South Pacific Seeds Chile e impulsor del proyecto.

Proyección

El futuro de la idea comercial es promisorio por la alta demanda a nivel internacional. Se anticipa que el valor del mercado de los ácidos grasos esenciales llegará a 10 billones de dólares hacia fines de 2027. Su comercialización en Chile y en el mundo podría implicar una fuerte transformación

Una oportunidad económica de crecimiento para el país, dando empleo a agricultores, productoras agrícolas e investigadores chilenos, logrando la creación de un producto saludable, básico e imprescindible en nuestra alimentación.

Según, Winston Colvin, “nuestro cuerpo no es capaz de sintetizar los aceites Omega 3 necesarios, tal como lo declara la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de Alimentación”. Para obtenerlos la ingesta de alimentos es clave.

“El consumo adecuado de los ácidos grasos mejora nuestro nivel cardiovascular, regula los lípidos de nuestra sangre y fortalece el sistema inmune”, explica. Este se traduce finalmente en una alimentación más equilibrada y sana para nuestro organismo.

Usos

Tradicionalmente el sector cosmético suele hacer uso de estos aceites, pero el proyecto busca romper el paradigma, innovando en la oferta.

Uno de los objetivos es aportar con estos nutrientes básicos a la industria alimentaria chilena y mundial en productos como comida para bebés, cereales y alimentos de panadería y pastelería, entre otros.

La investigación apoyada por la FIA está en su fase final, así lo afirma Loreto Muñoz, académica e investigadora de la U. Central, quien agrega que sólo hace falta tener el prototipo final.

SPS Chile estaría en condiciones de crear un producto altamente competitivo en precio, de alta calidad e inocuidad por su segura forma de producción.

“Buscamos que los proyectos sean una alternativa rentable a todo nivel; tanto para el agricultor, para el procesador y para quien compra el producto final. Queremos también, sacarle el máximo provecho a los productos que estamos testeando, para lograr un proceso Basura Cero”.

Agricultura sustentable

“Usamos una mayor cantidad de mano de obra para el control de maleza en este tipo de producciones. Lo que hace que el uso de herbicidas o no se utilice o se minimice”, agrega sobre este aspecto Carlos Smith, ingeniero agrónomo especializado en cultivo de semillas, encargado de apoyar al proyecto con los procesos de producción.

Smith, cuya productora agrícola está en El Carmen en la provincia de Ñuble, resalta lo importante que es este proyecto para la imagen país en el mundo y su rol en la producción agrícola.

En esa línea, el director ejecutivo de FIA, Álvaro Eyzaguirre, sostiene que la funcionalidad alimentaria, junto con los procesos tecnológicos, son vitales para evaluar el comportamiento de cultivos que permitan a Chile abrirse a nuevos mercados de la industria.

“Debemos ser capaces de abastecernos gracias a sistemas innovadores que aumenten la productividad sin comprometer la base natural de los recursos. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lo puso como reto al momento de establecer que al año 2050 habrá un aumento de la población mundial”.

Chía y albahaca

En las pruebas también están participando académicos de universidades chilenas. Entre ellos está Loreto Muñoz, académica e investigadora de la U. Central. Ella señala que han hecho hallazgos interesantes, como lo es descubrir que la semilla de albahaca produce un aceite similar al de la semilla de Chía.

El aceite de albahaca presenta rendimientos de extracción cercanos al 25%, con concentraciones de ácido alfa linoleico (ALA) rondando el 60%. A modo de referencia, el aceite de oliva posee un 7,5% de ALA aproximadamente.

La investigadora resalta los beneficios que tiene el proceso de extracción de aceites, destacando que el aceite es rico en Omega 3 y en ácidos grasos poliinsaturados, buenos para la salud.

Como coproducto del proceso de extracción de aceites se genera también harina rica en proteínas y fibra que también puede ser aprovechado en la industria alimentaria, según afirma la investigadora.