Salud en Pandemia en el Gran Concepción obtuvo nota 4.0

En tiempos en que la pandemia ha intensificado la necesidad de seguridad y calidad de la atención sanitaria, la tradicional Encuesta de Salud realizada por la Universidad Andrés Bello indagó sobre la percepción al respecto. El resultado fue mediocre.

En escala de uno al siete Salud en el Gran Concepción apenas logra nota azul, con un 4,0  en términos de la percepción general y un 4,2 en la experiencia de aquellos que utilizaron el Sistema de Salud. Las cifras corresponden al resultado de la Encuesta de Salud realizada desde 2010 y publicadas recientemente en su versión 2020 por el Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello (ISP-UNAB).

Esta versión se efectuó en conjunto con IPSOS Interactive Services, enfocado a los ítems de Índice de percepción, experiencia y expectativa del sistema de salud, respecto de temas como listas de espera, atención recibida, prestaciones médicas, entre otros y estuvo marcada por los efectos de la Pandemia por COVID-19.

En este contexto la región del Biobío presenta una caída respecto del año anterior en la evaluación general, que se verificó en la mayoría de las dimensiones medidas. Por ejemplo, las personas que calificaron como “bueno” o “muy bueno” el monto que tuvo que pagar disminuyeron desde un a un 52% a un 32% y aquellas calificaron como “bueno” o “muy bueno” que el tiempo que le dio el médico en la atención disminuyeron desde un a un 43% a un 30%.

“La gente opina que el sistema de salud no ha dado el ancho para enfrentar la pandemia, la demanda de pacientes agudos, las urgencias y la demanda de los pacientes crónicos. Asimismo, las variables que más crítica la gente, obviamente, dicen relación con los tiempos de espera”.

“Los profesionales de salud también se ven perjudicados en la evaluación pero, principalmente, por las mismas razones, tiempos de espera y menor tiempo dedicado a los pacientes”, reflexiona Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública del U. Andrés Bello.  

“Los mayores tiempos de espera están incrementando las colas que deben hacer los pacientes para recibir atención y se acumulan las prestaciones sin entregar, principalmente, enfermos crónicos”.

“Finalmente, se concluye que post pandemia, se requerirá para el sistema de salud, grandes cambios en el corto plazo y mediano, y largo plazo para enfrentar los problemas acumulados (listas espera, cansancio y agotamiento de los RRHH, etc.) y los problemas normales que el sistema tenía”, destacó.

Otra de las preocupaciones que exhibe este estudio es respecto del gasto en que han incurrido las personas. Un 49% cree que ha aumentado el gasto actual en salud y un 55% cree que seguirá incrementándose en el futuro.

Al respecto Javier Labbé, Director del Magister en Salud Pública de la U. Andrés Bello manifestó “Ciertamente las evaluaciones del sistema de salud empeoraron en el último año, situación que puede estar asociada a la pandemia. Sin embargo, las notas obtenidas antes de la pandemia no eran de las mejores. Lo anterior deja en claro que la pandemia profundizó la mala evaluación de un sistema de salud ya estaba mal evaluado”

Pensando en los desafíos que enfrenta el sistema, Héctor Sánchez, agregó que, “para el corto plazo, se requerirá mayor financiamiento, mayor producción del sistema de salud (aumento de horarios atención fines de semana, etc.) compra de servicios, cambios en los modelos de atención y profundizar, y ampliar los sistemas de atención a distancia y manejo remoto de pacientes, principalmente crónicos y Tercera Edad. Para el mediano y largo plazo, el país debe avanzar en una reforma mucho más profunda, que la que se ha venido conversando”, advirtió.

Tania D. Merino Macchiavello / UNAB