Hospital Traumatológico de Concepción da de alta a últimos pacientes contagiados de covid-19

Luego de 18 meses de iniciada la pandemia, el Hospital Traumatológico de Concepción logró dar de alta a su último paciente contagiado de Covid-19. Durante este periodo se atendió a 1.911 pacientes contagiados con Sar Cov-2 de la red del Servicio de Salud Concepción (SSC), de los cuales 446 pasaron por Unidad de Tratamiento Intermedio (UTI), 60 por Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y 1.405 en Cuidados Medios.

Por su parte la directora (s) del HTC, Dra. Alejandra Guerrero, destacó que se lograra dar de alta a los últimos paciente internados por corona virus, precisando que esto les permitirá retomar las listas de espera en patologías agudas de traumatología como señaló: “después de un arduo trabajado este Hospital egresó a su último paciente covid, lo que nos llena de orgullo y esperanza respeto a la situación epidemiológica a nivel local y nacional, por otro lado, nos permite retomar nuestra actividad habitual en el área de la traumatología”.

La Dra. Guerrero es enfática en señalar que la pandemia está aún lejos de superarse y que nuevos casos podrían ser atendidos si la red así lo requiere: “el covid estará presente en la población durante un periodo prolongado y no excluye a pacientes traumatológicos que lleguen por otras patologías y no sepan que tienen un contagio”.

Desde el inicio de la pandemia, en marzo de 2020, el SSC preparó todos los recintos Hospitalarios con capacidad de atención de pacientes críticos para enfrentar el aumento de personas contagiadas con covid-19. En este escenario, el Hospital Traumatológico Concepción (HTC) fue transformando sus tradicionales salas de atención traumatológica en UTI y UCI Covid para dar abasto a la creciente demanda por camas críticas. Logrando implementar a su máxima capacidad 7 camas UCI, 16 UTI y 32 para cuidados medios. Lo que significó la modificación de la planta física, la redistribución del personal y su capacitación.

En marzo de este año se registraron algunos de los momentos más crudos de la pandemia en la región del Biobío. El aumento sostenido de personas que necesitaban internación en unidades críticas se volvió dramático y los funcionaron del HTC, pese al cansancio, pusieron todo su esfuerzo en brindar atención a la mayor cantidad de personas tal como relata el kinesiólogo Carlos Hernández, quien tenía la tarea de evaluar y tratar a pacientes Covid que estuvieran internados en UTI: “llegaba un paciente, algunos se iban de alta y se ocupaba inmediatamente esa cama. En el día llegamos a tener cinco traslados y esos cupos se ocupaban en menos de dos horas con pacientes de urgencia que se conectaban a soporte respiratorio”.

Una de los grupos de la población más afectados por la pandemia fueron los adultos mayores. Producto de las medidas de aislamiento estos pacientes no podían recibir de manera presencial el cariño de sus familiares, razón por la que los equipos clínicos asumieron esta función de acompañamiento y contención según relato la Técnico en Enfermería de Nivel Superior, Grisneli Tolosa: “Lo más duro fue ver a muchos pacientes irse sabiendo que sus familiares no pudieron estar ahí. Nosotros tuvimos harta contención con ellos, acompañándolos en sus momentos más difíciles tomando sus manos y diciéndoles al oído que no estaban solos y que los íbamos a acompañar”.

Historia de un sobreviviente

Luis Labarca, un jubilado analista de marketing de 73 años, estuvo internado en la UTI del HTC por 17 días, fue uno de los últimos pacientes en abandonar la unidad. Sorprendido por la calidad humana de los equipos clínicos que lo atendieron decidió plasmar su vivencia en un cuento denominado “Sobreviviente”, el cual entregó como homenaje a los funcionarios del recinto.

Labarca detalló que los primeros días fueron muy confusos, ya que mantenía su conciencia por cortos periodos de tiempo. Pero una vez que su estabilizó su condición clínica, quedó gratamente sorprendido por el trato que le brindaron los funcionarios: “encontré que la gente tenía una entrega especial, había un manifiesto deseo que uno saliera adelante, pero con una fuerte afectividad de parte de ellos. La gente que trabaja en la UTI trabaja con el corazón bien puesto. Cada vez que llegaba nueva gente a su turno nos pasaban a saludar. Estaban permanentemente pendientes de mi”.

Para el analista de marketing, uno de los principales factores para su recuperación fue el cariño que nunca olvidará: “gran parte de la recuperación no sólo está basado en la ciencia, en el conocimiento y en la entrega de los conocimientos, para mí un factor determinante es el trato afectivo desde los profesionales hasta los auxiliares”.

Así como la historia de Luis Labarca existen miles de relatos que talvez nunca sean plasmados en papel, pero vivirán para siempre en el corazón de los funcionarios del HTC.

Saul Sandoval / Periodista

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