Estudio de hongos silvestres comestibles de INFOR podría sentar las bases para la micosilvicultura en Chile

La investigación, desarrollada durante cuatro años, fue ejecutada por el Instituto Forestal (INFOR) y financiada por el Fondo de Investigación de Bosque Nativo de CONAF.

Con el fin de dar a conocer los antecedentes de uno de los Productos Forestales no Madereros (PFnM) más conocidos que proporcionan nuestros bosques, se desarrolló el seminario de cierre para la difusión de resultados del proyecto denominado “Exploración de técnicas silvícolas, no silvícolas y de recolección sustentable para la producción de Hongos Silvestres Comestibles en Bosque Templado” financiado por el Fondo de Investigación del Bosque Nativo de CONAF, ejecutado por el Instituto Forestal (INFOR) y apoyado por la Fundación Fungi.

Para la directora ejecutiva del Instituto Forestal (INFOR), Sandra Gacitúa, este es un tema relevante en el cual la institución que dirige ha desarrollado investigación y transferencia tecnológica por casi cuatro años. «Respondemos con nuestro trabajo al mandato presidencial y a través del Ministerio de Agricultura de llevar los resultados de nuestra investigación aplicada a diversos actores», sostuvo.

Gacitúa destacó que el seminario de cierre permite cerrar un camino que comenzó el 2018 y que culmina dando cuenta que «hemos terminado este estudio que involucró a cuatro especies de hongos silvestres comestibles, tales como el loyo, changles, gargal y diweñe, localizadas en el bosque nativo de la comuna de Panguipulli», dijo.

Por su parte, respecto del aporte de esta investigación a la Ley de Bosque Nativo, el director de CONAF Los Ríos, Arnoldo Shibar, puntualizó que tiene que ver con la generación de conocimiento para decidir acerca de técnicas silvícolas orientadas a la producción de PFnM, específicamente en la producción de carpóforos de hongos silvestres comestibles. En ese contexto, sostuvo que “a través de ensayos y cálculos de costos asociados, se podrá avanzar en la determinación de actividades silvícolas con fines no madereros. De esta forma se podría comenzar a hablar en Chile de la micosilvicultura”.

En tanto la investigadora responsable del proyecto de INFOR, Dra. Juana Palma M., destacó que con esta investigación se pretendió avanzar en el conocimiento de la ecología de hongos, técnicas para su cuantificación en bosques nativos y de las técnicas de manejo que permitan aumentar la aparición natural de los carpóforos de estas especies.

“Cada uno de estos hallazgos han sido documentados en un manual denominado “Manual de recolección y manejo sustentable de Hongos Silvestres Comestibles, el caso de loyo, changle, gargal y diweñe”  disponible en la biblioteca digital de INFOR para quienes deseen hacer un manejo no maderero del bosque nativo con el objetivo de favorecer la producción natural de hongos silvestres comestibles, para quienes se dedican a la recolección de carpóforos y están preocupados de aplicar buenas prácticas y para quienes deseen conocer más acerca de la ecología de hongos en nuestro país”, indicó Palma.

La propuesta buscó estudiar métodos silvícolas, no silvícolas y de recolección sustentable de cuatro especies de hongos silvestres comestibles como son Butyriboletus loyo (loyo), Ramaria spp. (changle), Grifola gargal (gargal) y Cyttaria espinosae (diweñe), especies que crecen naturalmente en el bosque templado del sur de Chile y que son tradicionalmente recolectados para autoconsumo y venta en mercados regionales y nacionales.

El estudio se llevó a cabo en la comuna de Panguipulli, donde el INFOR posee un área piloto de trabajo para el monitoreo de la biodiversidad de los ecosistemas forestales. Allí se han identificado comunidades recolectoras de hongos y se han iniciado estudios de biodiversidad de bosques.

Cabe destacar, que INFOR trabaja hace más de 20 años con las recolectoras y recolectores de PFnM, los que a nivel país suman más de 200 mil, con un alto componente de género dado que el 80 por ciento son mujeres.